Política Marzo 6, 2017

Política en la Escuela

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Es el paladín de Lilita Carrió y abanderado del partido ARI (Afirmación para una República Igualitaria) en Cafayate y el Valle Calchaquí. Fili Geron, dedica parte de sus horas cátedra de química y dibujo técnico al relato político.

En las elecciones municipales de 2015, para ocupar el cargo de intendente de Cafayate, concursó, pasó por fuera y corrió a los líderes jóvenes de la CCCC (Corriente Clasista y Combativa de Cafayate), aunque finalmente terminó último y sin banca en el Concejo Deliberante.

Dueño de un estilo de verborrea comercial, desde que formalizó su compromiso con Lilita el movimiento de Geron en los salones adopta un perfil altísimo y cercano al consumo voraz de la “década ganada” a la que difamó, denunció y contrarió públicamente.

El “Profe Fili”, como lo llaman la mayoría de sus alumnos y ex alumnos, nació en San Antonio de los Cobres y se crió entre el silencio del campo y el ruido de la ciudad, como producto de una afección que complicó su motricidad desde niño.

Sus aspiraciones en ocasiones parecieran querer denostar a dos periodistas de diferentes medios de prensa y a un puñado de políticos y funcionarios para enaltecer su labor como ex miembro del Concejo Deliberante de Cafayate.

Pero el tratado se rompió cuando cayó la máscara del “todo bien”; porque los pibes no mienten y mucho menos si sus testimonios son un record en un teléfono que demuestra que en el claustro “Fili” reparte parejo a periodistas y funcionarios.

El clan de alumnos heredó un bazar de informaciones que definieron como un “no sé de qué nos habla, pero todo el tiempo les tira la bronca a vos y al otro. ¡Ah! Y también a algunos de la política que no sabemos quién son (sic); mirá, escuchá, ella lo grabó”.

El testimonio alude a medios de prensa; a los que no es aconsejable escuchar desde la perspectiva del profesor y a su incasable labor de concejal, como si la misma se tratara de un hecho que merece reconocimientos propios y no dinerarios tal como con los que fue recompensado.

“¡La opinión es la reina del mundo!”, nos apela Domingo Faustino Sarmiento, y continúa diciendo: “Pero ¡ay, cuántas veces la noble reina pasa su vida encadenada al pie de los tiranos!” La opinión pública no es ni la ignorancia común, ni la pasión ni los intereses del momento”, enseña.

La opinión pública es el sentimiento moral que rechaza los actos culpables, las desvergüenzas del poder material, la violación insolente de las leyes…como freno a la impunidad del gobierno, como correctivo a los errores del mal triunfante, necesita robustecerse y hacerse respetar.

A Fili solo le gusta aventurarse a la improvisación dentro de la Escuela, lejos de allí, busca seguridad. Su política pertenece a ese círculo; el de Fili; el del entrevistado que siempre llega tarde, pega mal y anuncia poco.

Pero es oportuno reconocer que existe otra conexión con la política que explica el éxito de su postulado. Comparte algo importante: el desarraigo. Y aunque lejano es tradicionalmente vallisto, salteño y argentino.

La escena final resume su relación con los medios de comunicación, de los que es parte hace décadas como especialista formado y como fútbol aficionado dedicado, aunque algo abandonado cuando caen al fin las campañas electorales.

De la Redacción de Diario Cafayate