Angastaco, Animaná y San Carlos: la supremacía de poder de los intendentes oprime a los concejales

Rios Guaimas Vargas

Los intendentes de Angastaco, Animaná y San Carlos perciben salarios muy superiores a los de los concejales. Además, los recursos que esos ejecutivos deben garantizar para el funcionamiento de los legislativos son insuficientes. Por último, la política es influenciada a través de recursos económicos (públicos y privados) y eso determina la supremacía de poder.

Esa superioridad absoluta, es originada por una in equidad salarial que termina afectando la calidad institucional de los pueblos y la cualidad de «hacer política» de sus funcionarios; la razón es obvia: los intendentes ganan muchísimo más dinero que los concejales y son quienes colocan los recursos donde más les conviene ante la inatención de los contralores.

En el concejo deliberante de Angastaco, funcionan tres legisladores que «responden políticamente» al intendente Carlos Ríos. Uno de ellos, se hizo famoso por donar tazas de chocolate a los niños y por solicitar el IFE, siendo pasible de una imputación penal.

El renombrado concejal angastaqueño, Héctor Chauqui, colabora para que el Concejo Deliberante funcione como una «escribanía» del ejecutivo municipal y percibe un salario mensual equivalente al de la CBT (Canasta Básica Total).


Las decisiones que toman los ejecutivos y legislativos de Angastaco, Animaná y San Carlos, afectan el bienestar de la comunidad. De ahí que sea lógico que aquellos cuyo bienestar sería afectado por estas decisiones procuren influir en ellas


En el deliberante de San Carlos, sólo uno de los tres concejales pertenece al partido opositor del ejecutivo municipal, todos cobran mensualmente el equivalente a una Canasta Básica Total aunque el intendente Héctor Vargas tiene con dos de ellos una deuda trimensual: el apodado «Rulo», le debe a dos de los legisladores tres meses de salario.

Vargas, (de forma involuntaria o no) ejerce la supremacía de poder, porque es el responsable de pagar los salarios de los funcionarios encargados de controlar y fiscalizar su administración de gobierno. Eso, al márgen de ser el intendente que no respondió a 18 pedidos de informe de los concejales.

Por último, Animaná, cuyo Concejo Deliberante destina a los legisladores un salario que cubre tan sólo 1/3 de la Canasta Básica Total, y del que sus integrantes son dos oficialistas, y un opositor, de los cuales uno de ellos (adepto al intendente «saenzista» Rolando Guaimas) solicitó el IFE e intimó a los periodistas que lo descubrieron, no tiene parangón.

Los concejales del deliberante animanisto, son de los peores pagos del país y la provincia, ya que perciben salarios que no alcanzan a cubrir ni la mitad de la CBT y son sumamente menores al del ejecutivo municipal.


La paridad salarial a igualdad de responsabilidad de los poderes Ejectuivo y Legislativo es elemental para el desarrollo de la política


El artículo 34 de la ley 8126, establece que los municipios tienen que garantizar los recursos para el funcionamiento de los Concejos Deliberantes (aparte de los salarios de los concejales), que no pueden ser inferiores al 3% de la coparticipación que reciben y que deben disponerse en un plazo máximo de 3 días. (lo que deben destinar los gobiernos municipales de Angastaco $146.000, Animaná $156.000 y San Carlos $186.000 mensualmente al funcionamiento del CD aparte de los salarios).

El asunto, es que ninguno de los intendentes cumple la obligación que manda la ley (a pesar que su incumpliento es causal de mal desempeño) y que terminan afectando la calidad institucional de los pueblos porque presionan económicamente a los concejales.

La desigualdad económica causa desigualdad política, si la desigualdad afecta directamente la participación de grupos de menores ingresos. En toda sociedad existen asimetrías de poder. Es por eso que nadie entregaría a nadie los beneficios que disfruta por su posición. Pero, los derechos de los ciudadanos no se hacen efectivos de manera espontánea, sino que son el resultado de las conquistas sociales.

Diario Cafayate