Cultura Junio 3, 2016

Ángela Irene Jazz a Folclore

Ángela Irene folclore

La cantante argentina de música folclórica, Ángela Irene Gola, realizó su debut artístico en una banda de jazz, en la que interpretó diversas canciones del género beat, hasta que en 1975 e inspirada por Mercedes Sosa, decidió dedicarse por completo a la música folclórica.

Nació en La Pampa en 1954 y se radicó en Buenos Aires en 1975. Dos años después, habiendo interpretado la zamba “Cruz del quebracho” escrita y musicalizada por Francisco Amado Berra y Miguel Ángel Gutiérrez, obtuvo su primera consagración en el Festival de Cosquín.

La carrera musical de Ángela Irene floreció en 1975 cuando conoció al pianista Ariel Ramirez quien le sugirió grabar su primer álbum discográfico en el que se destacaron las versiones de Chamamé “Santafesino de veras” y de zamba “Volveré a San Juan”, ambas de la autoría del músico.

Ángela Irene lanzó su segundo disco, “La cantora Yala”, en 1982, en el que interpretó la zamba de Cuchi Leguizamón y Manuel Castilla y “La tonada jamás morirá”, compuesta especialmente por Oscar Valles y Ernesto Villavicencio para el nuevo álbum de la folclorista.

En el mismo año, la cantante pampeana, presentó con Domingo Cura y Eduardo Lagos, el espectáculo “Así nos gusta” y creó “Canción de caminantes”, al que se sumaron Zamba Quipildor, Cacho Tirao y Chiqui Pereyra.

Hacia comienzos de la década de 1990, Ángela Irene y Marián Farías Gómez, recuperaron la obra conceptual Mujeres Argentinas, que había grabado Mercedes Sosa en 1969 y el espectáculo Latinoamérica es Mujer.

Tres años después, la folclorista logró presentar su tercer álbum discográfico, por primera vez en formato de CD (disco compacto) en el que se destacó la versión de la chacarera “Cachilo dormido”, de Atahualpa Yupanqui.

La carrera de Ángela Irene continuó creciendo y hacia mitad de la década de 2000, actuó y grabó junto a Pedro Aznar, acompañándolo en sus presentaciones en el Teatro Ateneo, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En 2008 lanzó su último disco al que tituló “Soy”, compuesto por dieciocho canciones, en la que se destaca la zamba “Lavandera chaguanca”, y en el que participaron los músicos, Luis Salinas, Raúl Carnota, Domingo Cura y Pedro Aznar.

El estilo de la voz musical de Ángela Irene fue definido como templado y pulcro y su cancionero lejano de las formas voluptuosas. Merecedora de una destreza exacta de entonación, la cantante pampeana se definió como una mujer “comprometida” con el sueño de cambio.

De la Redacción de Diario Cafayate