Cultura Enero 4, 2016

Más agua y mejor humor

agua hidratación

La investigadora francesa Nathalie Pross, presentó un estudio que confirma que beber más agua mejora el humor, reduce la tensión, aumenta la calma y las “sensaciones positivas”. La tesis fue publicada en la revista PLOS One y asegura que la deshidratación leve repercute específicamente en el estado de ánimo.

El trabajo de Pross estudió el efecto en el estado de ánimo y las sensaciones fisiológicas como resultado de un cambio en el consumo de agua de dos grupos con diferentes hábitos de hidratación; el primero de baja y el segundo de elevada ingesta.

La investigadora pudo comprobar que quienes incorporaban menos cantidad de agua experimentaban efectos significativos cuando incrementaban el consumo. Las personas que participaron del estudio refirieron tener menos fatiga, confusión, somnolencia y menos sed.

Para el grupo de personas que consumían mayor cantidad de agua y redujeron su ingesta habitual, presentaron efectos negativos en su humor, sed, impaciencia y, en general, menos sentimientos positivos.

Este trabajo se sumó a una investigación previa que había demostrado que en los adultos el consumo de agua tenía un efecto positivo inmediato en el estado de ánimo, y otro análisis había arrojado que la ingesta de hasta medio litro tenía efectos beneficiosos sobre las escalas de la felicidad, en comparación con un grupo control.

Sobre el estudio de Nathalie Pross, la Licenciada en Nutrición y miembro de las Asociación Argentina de Nutricionistas, Silvia Jereb, explicó que siempre se hizo hincapié en el rol del agua a nivel celular, renal o digestivo y su participación para regular la temperatura corporal y eliminar toxinas del cuerpo.

Jereb advirtió que las personas ignoran los beneficios que el agua aporta sobre las funciones cognitivas, como concentración, memoria o estado de ánimo. Según las nuevas Guías Alimentarias para la Población Argentina, se recomienda tomar ocho vasos de agua por día. Sin embargo, ante temperaturas elevadas y mayor actividad física, se recomienda elevar el consumo.

Los tres grupos con mayor riesgo de deshidratación son los bebés, ante cuadros de vómitos y diarreas; los niños, que tienen menor percepción de la sed cuando están activos; y los adultos mayores, que presentan alteraciones en el mecanismo de la sed y, en ocasiones, dificultad en la deglución. Otro grupo es el de las embarazadas y madres en período de lactancia.

De la Redacción de Diario Cafayate