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Cafayate en las elecciones fue casi una democracia sin partidos

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Cafayate, elecciones 2021

En las últimas elecciones de Cafayate, la identificación de los votantes con los partidos políticos disminuyó. El pueblo, prefirió la personalidad de los candidatos a la de la colectividad de las organizaciones que integran y sus ideologías.

Para empezar, es bueno saber que no sería posible conseguir una democracia entera sin partidos políticos. Antes que nada, porque los votantes toman mejores decisiones cuando se identifican con estos, y ante todo, porque forman las mayorías en el Concejo Deliberante y la Cámara de Diputados y de Senadores.

Por fortuna, cada partido tiene ideas y objetivos y son sus integrantes los que crean y viven esos conceptos y fines. Es decir, que es importante y legitimante que sus miembros obedezcan sus propias reglas para que la política sea equitativa e igualitaria.

Algunas de las razones por las que en Cafayate disminuyó la identificación de los votantes con los partidos políticos, fueron por los cambios y movimientos de los candidatos dentro y fuera de esos espacios y por la conducta de sus jefes.

Hay partidos políticos cuyos líderes no contemplan las necesidades de la población y candidatos dentro de esos espacios que aseguran oponerse a esas prácticas pero aun así los apoyan

La ausencia de elecciones primarias, impidió que los votantes pudieran elegir a los candidatos de sus partidos políticos y eso dificultó en menor medida el pleno desarrollo de la democracia.

Pero, peor aun fue que se consumaron alianzas electorales para ayudar a los partidos políticos grandes, cuando en realidad la lógica debiera implicar que suceda a la inversa: que los chicos sean ayudados por los grandes.

En definitiva, los tres grandes ganadores de las elecciones provinciales de 2021 fueron, el radical Sergio Saldaño, el apartidista Patricio Peñalba y la ex radical Rita Guevara, todos en beneficio del justicialista Gustavo Sáenz.

Pero, Cafayate en las elecciones fue casi una democracia sin partidos políticos porque la excepción a esta regla resultó la Unión Cívica Radical de Maximiliano Bravo, Patricia Castro, Sonia Díaz y Gabriel Meisner que se mantuvieron organizados.

Natalio