Política Diciembre 4, 2019

Operación “bajar a Guzmán” salpica a políticos cafayateños

Concejo Deliberante de Cafayate

Política – Cafayate suma un nuevo capítulo a la operación “bajar a Guzmán”, que involucra a funcionarios y políticos cafayateños. Una breve investigación, con apunte en tres medios de comunicación, confirmó que la acción comenzó antes de las elecciones, se disparó en las primarias y alcanzó su mayor momento de tensión tras las generales.

Los ciudadanos cafayateños votaron en las primarias de octubre, para elegir concejales e intendente, y el resultado despertó al oscurantismo peronista y radical, porque el pre candidato del Frente de Todos, Facundo Guzmán, logró un resultado excepcional.

Un grupo de funcionarios y políticos, no consideró que el resultado de las PASO habría de poner en peligro su carrera electoral, pero el resultado confirmó esa situación y, a partir de entonces, pusieron en marcha una fase de la operación para importunar a Guzmán.

Además, la figura del joven candidato salteño, había crecido por los medios de comunicación y la militancia cafayateña, y logrado la reacción de los núcleos kirchneristas y peronistas, que sumaron como adhesión y restaron como discrepancia.

Los viejos oscurantistas peronistas y radicales, operaron a través del radio pasillo. Primeramente, instalaron la idea del pre candidato foráneo, luego la del candidato delincuente y finalmente la del electo non residens.

Pero Guzmán consiguió la “patita” política local, tras ganar la confianza de Rocío Lucena, hija de un histórico justicialista cafayateño, y de Walter “Mono” López, un nuevo referente del kirchnerismo departamental. Eso le permitió al candidato, y ahora electo concejal, reafirmar su postulación.


Un viejo dirigente peronista dijo a sus compañeros: “hay que bajar a Facundo Guzmán; hay que correrlo como sea”


La directiva en contra de Guzmán se pronunció durante una reunión informal, en un local cercano a la plaza principal, y de ella participaron un ex candidato a diputado provincial, un pre candidato a concejal, y un funcionario del legislativo municipal.

Durante esa reunión informal, el ex candidato le dijo al funcionario: “¿pero vos sos pelotudo, o te hacés?; ¿ o sos como tu amigo que se vende por una cooperativa?”.

La suerte de los jóvenes militantes estaba echada y tendrían que soportar un montón de acusaciones, no por su su capacidad para cumplir adecuadamente su actividad como funcionarios, sino por su carácter.

Los funcionarios y políticos interesados en importunar a Facundo Guzmán, y a cualquiera que se relacionara con él, son Barroso, Corregidor y Torres, del Partido Justicialista, y Saldaño, Chocobar y Guantay, de la Unión Cívica Radical.

Pero los políticos no interpretaron el mensaje de la sociedad, que advirtió que no toleraría las operaciones mediáticas, sea quien fuere que estuviera en su lugar, y que Cafayate se caracterizaría, nuevamente, por poseer una inmensa instrucción cívica al votar.

Los ciudadanos cafayateños castigaron a los candidatos que se dedicaron a operar y premiaron a las víctimas de esas operaciones, tras considerar que algunos referentes políticos buscaban solamente perpetrarse en el poder.

Esos justicialistas no lograron más que empoderar a la joven militancia, que se refuerza con el apoyo del kirchnerismo y camporismo provincial, y aquellos correligionarios forzaron lo que muchos radicales anhelaban: resetear a la Unión Cívica Radical.

Diario Cafayate