Cultura Agosto 16, 2015

Cafayate Virgen de Urkupiña

Virgen María de Urkupiña de Quillacollo

La advocación de la Virgen María Asunta, reconocida como Urkupiña, se venera el 15 de agosto en varias regiones de América. La tradición proviene de la Ciudad de Quillacollo en Bolivia y ha logrado atraer a cientos de fieles en Cafayate.

El Monseñor Francisco Cano Galvarro y Mercedes Anaya de Urquidi cuentan que a modo de leyenda que a fines de 1700, en la comarca de Cota en Quillacollo, vivía una familia de humildes campesinos.

La hija menor de la familia visitaba a diario las colina del frente de Cota, dónde había pasto y agua suficientes para su rebaño. Un día de agosto, se le apareció una Señora quién tenía un hermoso hijo en sus brazos, y ambas comenzaron a tener largas conversaciones en quechua.

La joven pastorcita jugaba con el niño hasta entrada la tarde. Fue entonces que sus padres, preocupados, le preguntaron por qué había de tardarse más de lo habitual. La niña relató con detalle sus encuentros con la “Mamita y el niño”.

Sus padres, alarmados, fueron varias veces hacia la colina para convencerse de los increíbles relatos de la niña. Tras una nueva aparición, la joven corrió en busca de sus padres y estos del párroco y otros vecinos.

La Virgen al ver que la pastorcita no aparecía se levantó del lugar donde estaba y subió cuesta arriba el cerro, mientras la niña gritaba indicando con el dedo: “Jaqaypiña urqupiña urqupiña”, que en quechua significa: “Ya está en el cerro”.

La Señora al llegar a la cima, desapareció, pero lograron alcanzar ver una imagen celestial que se esfumaba en la maraña de los algarrobales. El párroco y los pobladores trasladaron ésta imagen a la capilla de Quillacollo y desde entonces es conocida como Virgen de Urkupiña.

El pueblo boliviano venera fielmente a la Virgen María de Urkupiña, nombrándola patrona de la integración nacional y los relatos de los milagros que se prodigan a sus devotos alcanzan lo extraordinario. Cafayate ha sido una de las primeras ciudades argentinas en adoptar su devoción.

Las festividades por la Virgen de Urkupiña en Cafayate se celebran con una carga costosa por el fasto y la solemnidad que reviste el 15 de agosto para la comunidad Católica Apostólica Romana, con danzas y gastos suntuarios y una estridente procesión.

De la Redacción de Diario Cafayate