Política Noviembre 16, 2016

“El sindicalismo es bueno”

Cristian Aviar delegado de ATE Cafayate

Cristian Aviar es padre de familia, empleado municipal y delegado gremial de la ATE (Asociación Trabajadores del Estado) en Cafayate. Se convierte en el portavoz de los reclamos de los trabajadores y el emisario para las negociaciones con los ejecutivos comunales y distritales. Dice no tener referentes dentro del sindicalismo y cita a Jesucristo como ejemplo a seguir.

La producción de Radio Impacto Cafayate y la dirección de diariocafayate.com convocaron a Cristian Aviar a una primera entrevista para conocer el perfil del trabajador y gremialista y la situación actual de los trabajadores de la región frente a las conquistas y los desafíos a seguir en cuanto a derechos se refiere.

¿En qué año te afiliaste a ATE y cuando fuiste electo por primera vez como delegado gremial?

Nosotros nacemos acá como ATE entre 2008 y 2009, trajimos al sindicato al municipio de Cafayate y una vez llegado hicimos la elección y yo quedé como uno de los delegados. Con los años logramos una seccional, un desprendimiento del concejo provincial, para tener autoridades propias y autonomía.

¿Cuáles fueron los primeros cambios registrados en materia política laboral tras tu llegada?

Nacemos por una necesidad que es cuando se crea la dirección de Tránsito en Cafayate, un área nueva que no existía en el municipio, para esto se convocan a sesenta personas para concursar como agentes.

Entre esos quedo yo, como uno de los mejores quince seleccionados, e ingresamos a trabajar totalmente desconcertados porque empezamos en negro. Para la ley es algo que está en contra de los principios del trabajador. Eso nos lleva a nosotros a comprender que debíamos modificar esa realidad y fue cuando nos convocamos con compañeros de ATE en Salta.

Entonces nos afiliamos y empezamos las situaciones para ser incorporados como empleados de planta transitoria y luego permanente. Esto nos lleva a enfrentar nuestra primer lucha en la que el intendente (Juan Esteban) Ocampo nos decía que no podía ponernos en planta porque tenía que despedir a cuarenta personas.

En nuestra lucha logramos la incorporación en planta permanente y que no se despidiera a un solo trabajador. Allí nos dimos cuenta que eran muchas las mentiras que nos decían los funcionarios.

Teníamos compañeros monotributistas, precarizados y con salarios de miseria, a los que los querían conformar integrándolos a una cooperativa. Al final la lucha empezamos a crecer como gremio.

Nos empezamos a meter en el hospital, prendimos un par de marchas, la gente empezó a tomar confianza, nos metimos en las escuelas y en las luchas departamentales y provinciales.

¿Cómo se produce el paso de ser un empleado municipal a un trabajador y delegado gremial?

Yo fui electo tres veces delegado. Cada cincuenta trabajadores existe un delegado, en Cafayate tenemos tres; eso hasta que asumimos como seccional. El sindicalismo es bueno, es algo que, en primer lugar, necesita mucha dedicación para la defensa del otro, en creer que todos podemos lograr algo, pensar en un beneficio para los trabajadores.

¿Tienen el accionar de ATE alguna repercusión a nivel provincial y nacional?

Empezamos a tener repercusión provincial desde que comenzamos a exigir una seccional. Es ponerte en contra del Concejo porque a su vez no quiere desprenderse de sus afiliados. En esto también hay política, todos los días se hace política. Con eso empezás a tener enfrentamientos con los líderes de la provincia. Nosotros tenemos nuestras necesidades, somos una región y empiezan a surgir en el sindicato nuevas propuestas y nuevos dirigentes. La seccional Cafayate es una de las más pujantes de Salta. En cuanto a política y apoyo somos fuertes.

En Nación recién empezamos a tener llegada a parir de este año, en el que comenzamos a entablar diálogo con los dirigentes de mayor influencia, gente que no conocíamos pero que forma parte del mismo sindicato. Esto te lleva a tener una participación muy amplia a tomar representación en otros ámbitos.

¿Han comenzado a tener influencia en las decisiones que toman los poderes?

Sí, pero la influencia no es del sindicato; es de los trabajadores. Muchas de las decisiones que los ejecutivos desean tomar son cuestionadas por la asociación porque así lo deciden los compañeros   nosotros en la unidad de la organización de los trabajadores logramos cambiar esas posturas, siempre intervenimos. Resolvemos todo desde la actividad gremial evitando judicializar las cuestiones porque los tiempos de la justicia no son los de los trabajadores.

Nosotros no somos un gremio politizado. Tenemos otra línea que es la ATE Verde y Blanca. Por eso cuestionamos esa politización, porque si sucede es posible que se deje de defender a los trabajadores para apoyar a los partidos políticos.

¿Cómo piensan llegar a crear un convenio colectivo de trabajo, inexistente en la región?

Lo primero que se necesita es la voluntad de los funcionarios políticos. En este caso de los intendentes y del gobernador. En los departamentos de Cafayate y San Carlos no tenemos convenio colectivo de trabajo.

Esto significa que los trabajadores que ingresan como barrenderos, se jubilan como barrenderos. También que cada funcionario que asume en el poder designa a sus capataces, encargados de área, remueve a quienes ocupaban esos puestos. Una situación que no respeta el derecho adquirido.

Tener un convenio colectivo de trabajo significa que los trabajadores que ingresaron como inspectores de tránsito van a tener una carrear para tener a posibilidad de terminarla como comisarios en su área.

Como no hay estatuto actualmente, tampoco hay concurso para asumir un cargo. Un empleado administrativo, que se forma durante cuatro años, al finalizar una gestión de gobierno puede ser trasladado al área de obras públicas para desempeñarse como barrendero.

Se llama a dedo, ni curriculm se pide. Los ejecutivos suelen convocar personas afines a ellos. El error es que interpretan como si el estado se tratara de una empresa privada. El municipio es la casa del pueblo y debe ser administrado correctamente.

Nosotros para paritarias tenemos que esperar a que firmen el sindicato con el gobierno provincial y nos dejan fuera de la discusión salarial.

Si el ejecutivo mañana mismo nos dijera que sí, en dos meses logramos el convenio colectivo de trabajo, por ley, aprobado por el concejo deliberante.

Un convenio colectivo de trabajo le hace perder poder a los ejecutivos, principalmente, y a quienes trabajan en política cercano a esos mismos dominios.

De la Redacción de Diario Cafayate