República Octubre 26, 2014

Cristina seguirá cuatro años más

El fin de ciclo, la psicosis dólar y el país que sigue no excluye bajo ningún punto la continuidad de la actual Presidente de la Nación Cristina Fernández de Kirchner. Por el contrario, reafirma su posición pero en un escenario distinto.

La gobernación en la Provincia de Buenos Aires o una banca en las Cámaras lograrán a la Primer Mandataria, con una cuenta de 20 por ciento de votos positivos, y así apretará la fórmula que recibirá la posibilidad de sucesión a la presidencia en 2015 del equipo K.

Para los empresarios y sectores políticos opositores la continuidad en el circuito de poder es un síntoma de rebeldía oficial. Sin embargo, la tendencia muestra que todos los presidentes han continuado su acción política, al menos en las cámaras.

La Cámpora: Kirchner, De Pedro, Larroque y Kicillof; Los incondicionales: Zaninni, Fernández, Echegaray y Timerman; el estándar sucesor: Scioli, Urtubey, Randazzo y Alicia; sumado a la militancia que entregará su voto por la continuidad de las políticas kirchneristas.

Una diferencia importante con otros mandatos presidenciales tiene que ver con la trascendencia. Por esa razón existen agrupaciones en nombre de Alfonsín, Cámpora, Kirchner y Perón, entre muchos más que persisten en la idea de la aplicación de políticas horizontales.

Una de las estimaciones no deja de lado aun la posibilidad de que Cristina Fernández, luego de alcanzar una posible gobernación, senaduría o diputación, se postule nuevamente para la presidencia en 2019.

Todo depende del accionar de tres factores fundamentales. Scioli presidente, camporistas integrando  concejos, cámaras e intendencias municipales y el refortalecimiento del kirchnerismo como fuerza política.

Pero si Scioli, hoy referente de Cristina Fernández, no alcanzara a ocupar el sillón de Rivadavia, Macri o Massa serían los encargados de sellar definitivamente el denominado fin de ciclo y era kirchnerista.

Massa y Macri comparte doctrinas similares; ambos formadas como occidentales judeocristianos de centroderecha y aproximados a la visión corporativa de una Argentina integrada a Europa y Norte de América.

El líder de Pro y Frente Renovador, maximizan la alternativa al kirchnerismo pero siempre con la mirada en Scioli. Y si bien quien lidera las encuestas es Massa, su pertenencia al kirchnerismo en tiempos de Néstor es antagónica al neologismo del cristinismo actual.

Cristina y Néstor, forjaron juntos una recuperación económica y revalorización de la política con la profundización del denominado modelo. Pero el 28 de octubre, tras el fallecimiento del ex Presidente Kirchner, el cristinazo vaticinó el efecto bumerán.

En el balance de los aciertos y errores será más fácil sentenciar que “lo que el árbol tiene de florido vive de lo que tiene sepultado”. Para los analistas más épicos, el futuro quedó en el “más allá”.

De la Redacción de diariocafayate.com