Cultura Mayo 18, 2017

Danzas Circulares en Yoga

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La primera clase de Danzas Circulares organizada por Prana Yoga Cafayate se celebrará en Casa Lávaque, el 19 de junio, a las 19.30. La instructora Claudia del Castillo ejercerá de fiscalizadora en el encuentro que incluirá folklore y tradiciones culturales y regionales, para acercar a las personas al momento de búsqueda de desarrollo y armonía, relacionados con la naturaleza y la vida.

Las Danzas Circulares invitan a las personas a conocer sobre la sabiduría antigua en diversas culturas del mundo y las apoyan para que, desde la fluidez alcancen a conocer el sendero hacia una mayor conciencia que se manifieste para la curación de sus propias vidas.

Prana Yoga Cafayate fue fundando por Carolina Escobar hace seis años y cuenta con la colaboración de Ana Julia Sartor. Ambas son profesoras e instructoras de esta disciplina física mental y espiritual, en Casa Lávaque.

Durante una entrevista en Radio Impacto Cafayate, Sartor accedió a explicar las bases del Yoga, interpretando que la disciplina obedece a una sabiduría de más de seis mil años de antigüedad, que nació en India, y que antiguamente era solamente una práctica exclusiva de los brahmines; la sociedad que por entonces concentraba poder.

“Recién en los años sesenta comienza a difundirse. No sólo en su lugar de origen, sino en todo el mundo. El Yoga se practica en absolutamente todos lados y hace poco fue declarado patrimonio de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)”, dijo Sartor.

“El Yoga es una ciencia con un método claro y específico. Incluye al pensamiento científico; está comprobado. No es al algo que se queda en lo filosófico. Si bien posee un bagaje muy fuerte, a su vez contempla lo empírico y práctico, que tiene determinado resultado”, expresó.

En Cafayate, al igual que en el resto del mundo, el Yoga se practica en todas las edades. Niños, adultos y ancianos, inclusive con efectos terapéuticos, prueban casos específicos, de problemas determinados, que alcanzan resultados a través del trabajo continuo.

“La palabra Yoga significa unión. Habla de una unión entre nuestro cuerpo físico, nuestro cuerpo mental y, según las creencias, nuestro cuerpo espiritual”, agregó.

“La palabra yoga significa unión. Y habla de una unión entre nuestro cuerpo físico, nuestro cuerpo mental, y según las creencias, nuestro cuerpo espiritual”, desarrolló la instructora y profesora de Prana.

“Por lo general muchas prácticas se quedan en el aspecto físico, dejando de lado todo lo que mueve la mente. Actualmente, cantidad de ciencias psicológicas hablan de nuestra relación cuerpo-mente”, añadió.

“Esa relación va regulando toda nuestra vida. No solamente las enfermedades que van apareciendo en nuestro cuerpo como expresión de nuestros sentimientos, sino todo lo que podemos llegar a crear a partir de entonces”, aclaró.

Para Ana Julia Sartor, referirse a la mente es hacer referencia a un complejo mental. A la capacidad de crear a través de los pensamientos, ya que en el transcurso del tiempo, se construyen realidades y no siempre en estado de consciencia.

“Tenemos una mente que funciona en automático. La propuesta del Yoga es la de un espacio práctico en que puedas observar tus pensamientos, en un primer momento; alejarte o salirte y observar para volverte consciente”, explicó la yogui.

“Pare algo simple, pero es todo un ejercicio. Se puede comprender. Y en esto aparecen los juicios de valor y los preconceptos, que nos van encadenando a cierta forma de vivir. Lo importante es tener momentos para observar, para conectar con algo más profundo”, puntualizó.

Sartor subraya que la conciencia y la frecuencia resultan fundamentales en la práctica, porque el Yoga requiere de voluntad para obtener resultados a la medida del compromiso en el tiempo.

En Prana Yoga Cafayate trabajan con Kundalini y Hatha, a parir del cuerpo como instrumento para alcanzar al “energético mentral”, comenzando con una presencia de sintonía y continuando con posturas físicas que van logrando efectos en el cuerpo y desbloqueando la energía.

La ciencia confirma la sabiduría

“La característica del ser humano es su columna vertebral erguida. A nivel energético existe un caudal de energía importante que vive como la posibilidad de conectar con la tierra y con el cielo. Entonces el eje es ese”, reveló Ana Julia Saror.

El trabajo con la columna vertebral exige flexiones, hacia adelante y atrás, rotaciones y posturas invertidas. Sucede un importante evento a nivel sanguíneo; la posibilidad de enviar mayor cantidad de oxígeno al cerebro.

“Esas posturas ofician como preparativo para la meditación comprendida como la capacidad de observación del “ruido en la cabeza”. Se considera luz; conciencia. La meditación es concentración absoluta. No separación entre uno y aquello con lo se está relacionando”, profundizó la instructora.

Aseguró que lo básico y fundamental es poder lograr la observación propia. Asimilar cual es el automático. Conciencia en los hechos; elecciones, o lo contrario.

“Hay una herramienta clave en el yoga: la respiración. Algo que está todos los días y que no podríamos dejar de hacer. Una herramienta que, si se utiliza conscientemente, baja la ansiedad y el estrés”, finalizó la profesora e instructora de Yoga, Ana Julia Sartor.

De la Redacción de Diario Cafayate