Economía Agosto 30, 2018

La depreciación del peso argentino

Peso Argentina $500

CAFAYATE (redacción) – La depreciación del peso argentino es una disminución del valor nominal de la moneda, producida por la variación del precio de las divisas en el mercado financiero, provocada por la ley de la oferta y la demanda.

La depreciación del peso argentino es por variables relacionadas con la oferta y la demanda de dólares estadounidenses que prueba la relación que existe entre la cantidad que se pretende comprar y vender teniendo en cuenta su precio.

La depreciación del peso argentino aumenta la inflación, deteriora el ahorro y reduce el salario real; aumenta el turismo internacional, el consumo de productos internos y la competitividad de las exportaciones.

La devaluación y la depreciación del peso argentino no son iguales: La primera es una depreciación propiciada por el Banco Central de la República Argentina y la segunda la disminución del valor nominal de la moneda.

La convertibilidad, devaluación, control de cambio y fuga de capitales representan la crisis económica argentina de los últimos treintaiocho años.

La convertibilidad obligó a que un peso argentino pudiese ser canjeado por un dólar estadounidense, orientó a la economía a invertir en importaciones y provocó el deterioro de la industria nacional.

El fin de la convertibilidad dio paso a la devaluación, el peso argentino perdió valor frente al dólar estadounidense, subió la inflación y el país no encontró medios para sustituir importaciones por industria nacional.

La devaluación posibilitó la acumulación de superávit comercial y el aumento de la capacidad de producción de industria argentina. Para favorecer el crecimiento, se adoptó una política restrictiva para la compra y venta de moneda extranjera.

El control de cambio consistió en el desarrollo de un dólar estadounidense a un precio alto y de una presión tributaria por encima de la media de la región.

Para evitar una depreciación del peso argentino se originó un cepo cambiario que resultó en la alineación de un mercado informal de divisas para ganancias especulativas, caída de las exportaciones y devaluación.

El avance del gobierno sobre la economía profundizó la fuga de capitales, cubiertos en su mayoría vía endeudamiento externo, y la falta de confianza de los ahorristas en el sistema bancario acentuó la salida de dólares.