Cultura Noviembre 18, 2016

El Folklore en la Escuela

Atahualpa Yupanki y el folclore como materia obligatoria

La propuesta hecha por la Academia Nacional de Folklore contempla llevar esta disciplina como materia de estudio a las escuelas argentinas, en tanto forma de “reafirmar la identidad nacional y local”, ya que las danzas argentinas tradicionales que se aprenden allí no son suficientes para lograr ese objetivo.

La propuesta, que fue analizada por casi medio centenar de expertos, educadores y funcionarios de distintas provincias en un encuentro realizado el mes pasado, recoge antecedentes de lo que ocurre en algunas provincias provincias. En estas, la ley dispone la enseñanza de folklore, con mejores diversos.

Con las características de cada provincia, se adaptarían las currículas a alimentación, artesanías y manufacturas; costumbres, juegos ; contexto histórico paisajístico; danzas; fiestas y celebraciones, creencias, mitos, leyendas y rituales; organización social, indumentaria y vocabulario.

Los especialistas consultados para apoyar el proyecto de ley mostraron su preocupación por la “homogeneización cultural”, a la que se ven sometidos nuestros chicos y adolescentes, provocada por la globalización, y que estaría influyendo en exceso.

La enseñanza del folklore en la escuela sería una forma de reafirmar las identidades nacional y local. Además, significaría una salida laboral para muchos profesores de la materia que en los últimos años se forman en distintos institutos y universidades.

Es evidente que la difusión de conocimientos sobre el patrimonio cultural nacional argentino será siempre un aporte importante para la educación de los jóvenes argentinos y, por carácter transitivo, del resto de la sociedad.

No está de más recordar que la identidad argentina se ha ido construyendo desde siempre sobre la base de los aportes de las distintas culturas que fueron integrando a la sociedad argentina, el famoso “crisol de razas” al que nunca deberíamos renunciar, y que, justamente en este siglo XXI, sigue renovándose y enriqueciéndose continuamente.

De la Redacción de Diario Cafayate