La profesión docente es sobresalientemente femenina

Asamblea Docente del Valle Calchaqui Salta

En los niveles primario y secundario, la cantidad de mujeres que ejerce la profesión docente es mayor. En la educación básica es del 88% y en la media del 68%.

La feminización del trabajo educativo se remonta a finales del siglo XIX y principios del XX. Por entonces, el ex Presidente de la Nación Argentina, Nicolás Avellaneda, acentuaba que «la mujer es el mejor de los maestros porque es más perseverante en la dedicación a la enseñanza», aunque destacaba también que no se le presentaban como al varon otras carreras para tentar su actividad o ambición.

En definitiva, Avellaneda aseguraba que la mujer «se halla dotada de cualidades delicadas y comunicativas que la hacen apoderarse fácilmente de la inteligencia y de atención de los niños».

Y si bien las estadísticas de graduaciones de la época confirmaban las definiciones de Avellaneda (2626 maestras y 504 maestros entre 1874 y 1921), las razones por las que las mujeres se recibían de docentes eran, eventualmente, porque la educación estaba liagada a la crianza.

Análogamente, hacia finales del siglo XIX se concretaba la creación de escuelas normales femeninas cuya composición magisterial era representaba por mujeres en un 84% de los casos.


La profesión docente, esencialmente femenina, tuvo en la historia de la labor formativa argentina sólo a dos ministras de educación


La escasa representación femenina en los espacios de poder, evidencia la desigualdad de derechos de las trabajadoras. La maternidad, educación y formación de niñas, niños y adolescentes y las tareas del hogar, alejan a las mujeres de los ámbitos de la política.

Sin embargo, las huelgas docentes en departamentos como los de Cafayate y San Carlos, prueban que las luchas por la conquista de los derechos de las alumnas, alumnos y maestras se deben a las trabajadoras.

Ellas fueron las que resistieron la represión policial, durante el corte de ruta sobre el puente del río Chuscha en 2019, tras la cual las asambleas docentes decidieron tomar simbólicamente la plaza 9 de Julio de la ciudad de Salta.

Esa lucha le permitió a las docentes autoconvocadas conquistar el reconocimiento del gobierno y los sindicatos para tener participación legítima y representatividad genuina en los asuntos que discuten la educación.

Diario Cafayate