República Febrero 15, 2016

Argentina recuperará el liderazgo del cono sur

Economía argentina puerto de Rosario

Durante el gobierno kirchnerista, el atraso cambiario e inflación reprimida se convirtieron en el resultado de la actualidad. También la realidad de que la República Argentina sea el país más desendeudado del mundo y que hace cuatro años que la economía no crezca.

La principal razón se debió a la presión impositiva sobre sectores como el campo, que proveían el 65% de las divisas. El país tenía pocos dólares para invertir y no podía tomar créditos en el exterior por el conflicto irresuelto en la corte de New York.

Para evitar una mayor devaluación del peso, se colocó el cepo cambiario; como resultado la economía argentina dejó de crecer y, en lugar de estimular a las economías regionales para acrecentar las exportaciones, se las jaqueó.

Como el país no tenía crédito, la administración procedió al pago de sus deudas, a través de los fondos del Banco Central, pero sin llegar a la quiebra. Evitó así un nuevo riesgo financiero para el país aunque incumplió con sus obligaciones internas.

Durante el gobierno macrista, el sistema financiero en pesos permitió mover el tipo de cambio sin sobresaltos, desechar los subsidios multimillonarios y comenzar a destrabar el conflicto con los holdouts en la corte de New York.

La principal razón es que la actualización del valor del peso evita una depresión económica, pero no logra saltar una recesión. El ajuste se utilizaría como herramienta para orientar al comercio y la producción argentina a concentrarse en el comercio.

La suba de precios será considerada luego de las negociaciones salariales y recién se aplicará una política anti inflacionaria, fiscal y monetaria, con enormes posibilidades de lograr un acuerdo social responsable.

La Argentina vuelve a tener la posibilidad de tomar crédito en los mercados internacionales, desde una posición de muy bajo endeudamiento, para garantizarse un éxito en el corto plazo, con cifras que alcanzan los U$S 50.000 millones en tres años.

Para evitar los riesgos que puede acarrear el endeudamiento, es necesario que los préstamos sean utilizados para invertir en infraestructura, innovación, tecnología, competitividad y aliento a exportaciones.

De la Redacción de Diario Cafayate