Economía Septiembre 14, 2015

Economía simple para la continuidad

Economía argetina 2015

En materia inflacionaria, la República Argentina tuvo toda clase de experiencias. Mantener una tasa no fue tarea fácil. En la historia del país, el aumento de precios siempre mantuvo su escalada, por lo tanto, el bajo control que plantaron los equipos económicos, siempre fue incierto.

Mientras algunos apelan al plan B, otros continúan en la búsqueda del A. La política económica en un país como la Argentina, tiene una agenda absolutamente perentoria, y la diferencia se da entre los economistas que diseñan políticas para el futuro como significado de sustentabilidad.

Muchos suelen ser convocados cuando el sistema está colapsado. En 2003 se pensaba en inflar la economía; una tarea fácil, basada en agostar stock pero que requiere de la reposición a través de una actividad que tenga sentido. Adam Smith lo explicó en 1776.

El 10 de diciembre de 2015, el actual gobierno llega a su fin y lo sucede otro que, independientemente de si pertenece a la misma línea política o no, las probabilidades que arranque óptimo suelen ser bajas, como en todas las transiciones.

Lo importante será escuchar el primer discurso presidencial y concentrarse en los anuncios, las omisiones, convicciones, presentación del primer gabinete y la coyuntura en base a las posibles novedades.

En este escenario la confianza es clave en un país cuya población media tiene una increíble cantidad de dólares, porque el castigo de los gobiernos a los ahorristas en pesos, ha sido determinante desde mediados de la década del ´40.

El ahorro es una actividad importante. Muchos argentinos tienen sus reservas en dólares, aunque dentro y fuera del sistema al mismo tiempo. Si la confianza aumenta, las personas van a volcar parte de esas riquezas en el circuito local y provocar una baja en el tipo de cambio real.

Pero, mientras se mantengan las políticas de shock económico y no se aplique el gradualismo, tales acciones van a ser inexistentes y con esto las políticas anti inflacionarias, van a seguir fracasando.

Los integrantes del equipo económico del próximo gobierno afrontarán una ardua tarea; la principal será que el futuro ministro de economía, comprenda bien cuál será su relación con el próximo presidente y sus ministros y la de ese gobierno con la sociedad.

Si tomamos como ejemplo a Melconian con Macri, ambos gozarán del beneficio de la duda. Y si analizamos a Bein con Scioli, deberán ser más ortodoxos para alcanzar la credibilidad que necesitan y aumentar el nivel de confianza.

De la Redacción de Diario Cafayate