Cultura Septiembre 20, 2015

Educación en la mira

Educación argentina Diario Cafayate

Una de las dificultades que atraviesa la educación en la República Argentina, es la carencia de docentes; una vocación que se ha desprestigiado y que ha llevado a que se cubran puestos sin la titulación requerida o con otros profesionales que hayan realizado una actividad pedagógica ad honorem.

A pesar de las recomposiciones salariales en el ámbito docente, los resultados generales de la educación no han mejorado notablemente. Pero, los docentes son solamente el producto de lo que la política educativa logra en términos de formación y condiciones laborales y sus responsabilidades están limitadas a esas decisiones.

Uno de los aspectos positivos fue la creación del Instituto de Formación Docente; un paso importante en términos de jerarquización de la formación y de involucramiento por parte del gobierno nacional, que luego de la transferencia de los servicios educativos, que habían quedado en manos de las Provincias, se logró un piso de igualdad en cuando retornaron a Nación.

Sólo el 20 por ciento de los docentes que estudian logran graduarse. Hasta tanto no se logre prestigiar sustantivamente la profesión, con una mejora en el salario, condiciones de trabajo y formación, el resultado va a ser progresivo. Para modificar esa realidad deberá realizarse una reorganización en el sistema formador.

Desde la década del ´90, la gran apuesta ha sido el sistema de acreditación a través del cual se exigen condiciones de calidad a las instituciones y sus docentes, suponiendo que de esa manera se alcanzarán mejores niveles. Sin embargo, las mejorías esperadas no se han evidenciado en los resultados estudiados en los últimos 25 años.

La mirada está puesta en los pequeños institutos del interior del interior, en pueblos y pequeñas ciudades con bajas tasas de promoción, investigación y formación continua, que no cuentan con apoyo técnico ni concentración en aquellas que demuestran mejores resultados. Parte de la solución está en el incentivo para instituciones, alumnos y docentes.

La profesión Docente es de suma importancia. La sociedad debería involucrarse decididamente, para propiciar las mejores condiciones para el desarrollo de esta actividad. Los educadores deben tener las garantías de poder llevar adelante la responsabilidad de transformar vidas en un ámbito adecuado y con más y mejores resultados.

De la Redacción de Diario Cafayate