El «efecto Guzmán»: gestión y política

Vargas y Guzmán, hospital de Cafayate

Cafayate – Los funcionarios y políticos buscan, conservan y usan poder. Para lograrlo, generan consenso. Las acciones producidas por el concejal y militante, Facundo Guzmán, generan un «efecto» que modifica la forma de legislar y solucionar los asuntos municipales.

El «efecto Guzmán», es la respuesta a una serie de acciones, realizadas por el concejal y político, que sus competidores imitan; es el poder popular de la democracia indirecta (es el poder procedente del pueblo pero no ejercido por él sino por sus representantes).

Facundo Guzmán, piensa la «esfera pública» y la transforma, equilibrando entre legislación y solución; entre función y política que significan satisfacción de las demandas sociales por medio de la consolidación institucional.

La notoriedad de sus actos, busca fomentar las buenas acciones y obliga a sus competidores, funcionarios y políticos, a superarlas. Capta la atención de amigos y partidarios, y de enemigos y opositores.

El «efecto Guzmán» incomoda a los opositores y poderosos porque es el consenso entre la nueva y la vieja política

La verdad, es que Facundo Guzmán logró recuperar el sentido común del termino «politizar», al lograr restarle la connotación negativa que los «apolíticos» le dan, y aseguró que «todo hecho es político».

Algunos concejales, de otros partidos políticos, en otras localidades, animados por el «efecto Guzmán», decidieron también donar sus sueldos con fines benéficos y promover sus entregas en los medios de comunicación.

Un nuevo equipo de funcionarios y políticos (hijos de la democracia, célebres voluntarios), elegidos, libremente, decisores de la cosa pública para los asuntos municipales de la nueva y vieja generación, es formado por quienes serán los futuros poderes ejecutivos, legislativos y judiciales.

«La violencia es el síntoma de una sociedad injusta. Entonces, removamos la injusticia, pero no pongamos en la cárcel a nuestros jóvenes. Que no sean ellos los que paguen con el bien precioso de su libertad el precio por los privilegios que quieren ser mantenidos», Héctor José Cámpora.

Diario Cafayate