Sociedad Marzo 1, 2018

El aborto y los derechos

manifestacion aborto legal argentina

Luego de escuchar a un diputado nacional por Salta, actualizar el debate sobre el aborto y los derechos de mujeres y políticas públicas sobre igualdad y salud reproductiva, reflexiono sobre cuán profunda es la necedad humana y como el progreso intelectual no llega a todos (“la misma pasión que le pone una mujer para tener una relación sexual, debe ponérsela para criar a su hijo”; Lo natural es lo natural. Busque la naturaleza, señora: busque un hombre y va a tener un hijo como corresponde”).

Pienso en el sufrimiento de una mujer frente a la difícil situación de abortar o no abortar, lo que piensa de su futuro, lo que cuesta su existencia frente a un panorama difícil de necesidad, presiones y desigualdad, que -como dijo alguna vez la Corte Suprema de los Estados Unidos-, “es demasiado ’íntimo y personal como para que un Estado insista en su propia visión del rol de la mujer, sin importar cuan dominante dicha visión haya sido en nuestra historia y nuestra cultura”… “El destino de una mujer debe ser determinado en gran medida por su propia concepción de sus imperativos espirituales y su lugar en la sociedad”.

Por lo dicho, infiero que este Diputado no solo cree sino además pontifica -desde su función estatal- que la mujer  en Argentina está sólo para tener “cría”, de manera únicamente natural; o sólo para criar “apasionadamente” a los hijos, siendo esa toda su función social.

Creo que esa visión precaria, primitiva o rudimentaria y simplemente deficiente, a lo mejor en el debate, sirve para poner blanco sobre negro respecto de las ideas que la sociedad debe abandonar, al comenzar apenas el debate. La sumisión sexual de la mujer, su función accesoria, su inutilidad para otra cosa que no sea procrear o criar, creo, pone a este diputado a la vanguardia de la vergüenza argumental.

Sebastián Aguirre Astigueta – Abogado – Constitucionalista