Cultura Junio 13, 2016

El bagualero Vásquez

Bagualero Vásquez

Dueño de una retórica inconfundible y extensa carrera, el bagualero Vásquez reivindicó las costumbres y tradiciones que defendió como “una obligación moral” a través del canto ancestral, durante su última visita a Cafayate.

“Folklore…esa palabra creada en Londres el 22 de agosto de 1864. Tenemos la obligación de mantener nuestros patrimonios culturales, aunque la evolución del tiempo intente cambiarlos”, reflexionó el bagualero argentino, Vásquez.

“Nosotros hemos mamado esa esencia que es la copla, que en sí, viene del latín y quiere decir copular, en silabas, cuartetas, octosílabas”, explicó el cantor para graficar la composición natural del canto y su estructura.

Vásquez expresó que en cada zona del país el canto recibe diferentes nombres, y dio como ejemplo el de las provincias de La Rioja y la chaya, Santiago del Estero y la vidala y Salta y la baguala. “Los regionalismos siempre nos unifican”, agregó el cantor.

El bagualero, oriundo de la localidad salteña de Guachipas, entiende que conservar el hábito de la vestimenta, comida y expresión, es más que sostener una tradición a través del regionalismo; asegura que es un compromiso honorable.

“Hay algo que se ocupa mucho en las fiestas paganas con el carnaval a la cabeza. Todavía la gente tiene en la sangre la herencia de sus ancestros, que es linda, pero hay que cultivarla”, advirtió el cantor salteño Vásquez.

También se refirió al carnaval de antaño y al el encuentro de comadres y compadres. “El topamiento se daba con naturalidad, se convidaban coplas, abrazos, chicha, quesillo y bollo; eso se puede rescatar, porque no ha muerto, está esperando que alguien lo rehaga”, dijo el guachipeño.

“Nosotros tenemos que pelear con la invasión foránea de la música y las costumbres y rescatar de lo nuestro, lo mejor…no vamos a comparar una bebida extranjera con una chicha o una aloja”, manifestó el músico argentino.

Vázquez insiste en el deber de “cuidar nuestra riqueza” y de “tenerla presente toda la vida hasta que Dios nos llame”, ya que define a la copla como un canto universal y ancestral y con más de quinientos años de identidad americana.

Ese himno patrimonial, al que el bagualero Vásquez le dedicó la mayor parte de su vida, se entiende, interpreta y canta en todo el mundo, en tres facetas: “humano, divino y ponderación” y resuelve su traspaso generacional a partir de espontáneas tutorías.

El bagualero Vásquez ofició de maestro ante la brillante Mariana Carrizo; portadora de un bagaje cultural digno de la copla, con cuerpo y voz femeninas, y en la que la comunicación de lo más contemporánea supo adaptar la tradición.

“Me gustaría volver a Cafayate, porque la vida me ha enseñado muchas cosas para incentivar a los chicos; para que vean y aprendan; haciendo rescate de algo que es una obligación: ´mantener nuestras tradiciones´”, se despidió el bagualero Vásquez.

De la Redacción de Diario Cafayate