Economía Noviembre 29, 2016

El decreto que amenaza a hoteleros de Cafayate

Hoteleros de Cafayate no pueden habilitar y homologar alojamientos por decreto 1125

Fue publicado en Salta el 14 de agosto de 1980, el Decreto N° 1125 que reglamenta el alojamiento turístico que rige en la Provincia, y desde entonces algunos de sus artículos no fueron revisados. Actualmente contrastan con el sentido común de los empresarios y turistas.

En el capítulo II  se refiere a las condiciones de las clasificaciones para establecer las distintas categorías en alojamientos turísticos, considerando que se tendrá en cuenta la antigüedad de la edificación, su mantenimiento, funcionalidad, estado general, conservación de muebles, ropa de cama e instalaciones sanitaras.

El artículo 9° inciso c, establece que son requisitos mínimos para la homologación en cualquier clase y categoría de alojamientos turísticos, tener servicio telefónico público en cabina acústicamente aislada.

La mala interpretación del Decreto N° 1125, por parte de los inspectores que labran actas señalando irregularidades, es que se exige a los propietarios de los alojamientos turísticos que cumplan con otros requisitos que no corresponden a su categoría.

Hoteleros denunciaron que empleados de la Secretaría de Turismo de la Provincia de Salta les han exigido, a quienes no se encuentran habilitados aun, que deben cumplir con el artículo 9°, inciso k, punto 8, del año 1980.

En esa parte, el Decreto establece que junto a la cabecera de cada cama existirá un pulsador de llamada al personal de servicio, con señal luminosa o acústica, salvo que esté previsto para tal fin el uso del teléfono.

Los propietarios de alojamientos de Cafayate advirtieron que los inspectores están “pidiendo centrales telefónicas que incluyan un aparato en cada habitación, conectados a un conmutador y con salida al exterior”, cuando no les corresponde.

Según los empresarios, los inspectores argumentan que es un requisito que “las autoridades establecieron debido a que en Salta una mujer tuvo un accidente en su habitación y no logró comunicarse con el exterior”.

Pero ese requisito pertenece al punto 14 del artículo 14° que se aplica para la homologación de un establecimiento en la clase Hotel, categoría dos estrellas, únicamente, y otros superiores, siempre adecuado al Decreto N° 1125.

El mismo establece que esa clase de hotel con esa categoría, deberá cumplir con la obligación de tener en todas las habitaciones servicio telefónico interno, que además permita la comunicación directa con el exterior a través de un conmutador.

Diario Cafayate realizó dos ensayos en un hotel céntrico que cuenta con teléfonos internos y comunicación directa con el exterior a través de un conmutador. La experiencia fue a favor de la apreciación de los hoteleros y turistas y en contra del decreto de 1980.

En el primer ensayo, un colaborador del diario le pidió al propietario del hotel que marcara cinco prefijos de distintas ciudades argentinas, y el teléfono de las habitaciones de las dos plantas no paró de sonar. Se entrecruzaron como llamadas internas dentro del mismo alojamiento.

En el segundo ensayo, el mismo colaborador le pidió al propietario del hotel que marcara cinco llamadas entrantes desde la recepción, como si se tratara de un tercero que intenta comunicarse con un huésped alojado, y el sonido fue ensordecedor.

En el 98 por ciento de los casos comprobados por este diario, utilizando como fuente a seis hoteles de Cafayate, se demostró que los turistas utilizan teléfono móvil y que existe un dispositivo y medio por plaza.

Las tendencias de los hoteles en el resto del mundo se inclinan hacia la eliminación de los teléfonos internos en las habitaciones, para favorecer el uso de los dispositivos móviles, a través de sus propias redes de internet.

El 36 por ciento de los hoteles de América, Europa y Asia cobran por los servicios de uso de internet WiFi. En la República Argentina el 92 por ciento de los alojamientos para turistas ofrece ese servicio gratis.

El hecho de contar con acceso a internet de forma gratuita, sin tener que usar el del lobby o recibidor de un hotel, es un lujo que se da en países como la Argentina, ya que la transferencia de datos es ilimitada, a pesar de los altos costos de instalación y mantenimiento del servicio.

El 3 de abril de 1973, Martín Cooper directivo de Motorola realizó la primera llamada desde un teléfono móvil del proyecto DynaTAC 8000X desde una calle de Nueva York. Precisamente a su mayor rival en el sector de telefonía: Joel Engel, de los Bell Labs de AT&T.

Los países escandinavos comenzaron a dar el servicio en 1981. Estados Unidos habilitó el servicio comercial en 1983 (con AT&T; el diseño de la red lo hizo Joel Engel); en la Argentina se ofrece desde 1989. El Decreto N° 1125 es de 1980 y corresponde a una Ley sancionada en 1976.

Bajo sospecha

Hay quienes afirman que la ocupación hotelera en Cafayate, que se calcula en un 85 por ciento promedio durante los fines de semana largos, y 90 por ciento durante las temporadas de invierno y verano, tienen un grosero margen de error.

Las estadísticas y las exigencias amparadas en las normativas vigentes, que fueron decretadas hace 36 años, levantaron la sospecha de que pueda existir una intencionalidad de no habilitar más alojamientos en Cafayate, para controlar su impulso de crecimiento.

Si los hoteles no son homologados no ingresan en el circuito “completamente formal” de la Secretaría de Turismo de la Provincia de Salta. Por ende, muchas agencias nacionales e internacionales no los tienen en cuenta como alojamientos con plazas disponibles.

El pernocte en Cafayate no alcanza las dos noches. Curiosamente, ese número se mantiene igual hace una década. Sin embargo, en la ciudad que funcionó como pueblo, se abrieron más de cincuenta alojamientos para turistas en diez años.

De la Redacción de Diario Cafayate