Política Junio 11, 2016

El día que el Papa demoró a Gran Bretaña por Argentina

Juan Pablo II Argentina Guerra de Malvinas

El 2 de abril de 1982 la Argentina recupera las Islas Malvinas, lo que provoca la reacción de Inglaterra y sobreviene la guerra entre ambos países. En esos días se conoce la noticia de que el 28 de mayo el Papa haría una visita apostólica a Gran Bretaña.

Es entonces cuando Juan Pablo II, decide fuera de todo programa y sin preparación alguna, una visita fugaz a la Argentina. Inmediatamente escribe una carta a los argentinos, fechada el 25 de mayo de 1982.

La carta del Papa dice: “A los queridos hijos e hijas de la Nación Argentina: Os escribo por mi propia mano porque siento que debo repetir el gesto paternal del Apóstol Pablo hacia sus hijos, abrazándolos en la fe”.

El Obispo de Roma expresó que su viaja a la Argentina era eminentemente pastoral. “Mi viaja a la capital argentina, es un viaje de amor, de esperanza y de buena voluntad, de un Padre que va al encuentro de los hijos que sufren”.

Esta visita constituyó, según opinión de numerosos y caracterizados testigos argentinos y extranjeros, un “acontecimiento nunca visto en el país” y “tal vez la mayor concentración de gente que haya recibió el Papa en sus trece visitas hasta el presente”.

Crónica de la visita del 11 y 12 de junio de 1982

Viernes

A las 8.50 aterrizó en el aeropuerto internacional de Ezeiza el avión que conducía a Juan Pablo II. El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Juan Carlos Aramburu y el nuncio apostólico, monseñor Ubaldo Calabresi, subieron a la aeronave a dar la bienvenida al Papa.

Luego de besar el suelo argentino, el Santo Padre fue recibido por el Presidente de la Nación, General Leopoldo Fortunato Galtieri y por autoridades civiles y militares. Durante su viaje hacia la catedral de Buenos Aires miles de personas saludaban al Santo Padre.

En la catedral metropolitana lo esperaban sacerdotes, seminaristas, religiosos, religiosas y miembros de movimientos eclesiales, junto con los obispos argentinos y presidentes de las conferencias episcopales de Latinoamérica.

En la Casa Rosada, fue recibido por el Presidente y tuvo un encuentro con los miembros de la Junta Militar. Luego pasó a la capilla de la Casa de Gobierno donde oró unos momentos. Antes de retirarse se asomó al balcón para saludar a muchedumbre que colmaba la Plaza de Mayo.

Poco después de las 14 el Santo Padre inició su viaje a Luján. En la Basílica Nacional, ante la imagen de la Patrona de la Argentina, Juan Pablo II oró por la paz, luego le ofreció a la histórica imagen la “Rosa de Oro” que le había traído desde Roma.

Concelebró la Misa ante una multitud calculada en una cifra cercana a las 700.000 personas. Juan Pablo II pronunció una homilía en la que exhortó a imitar a Cristo, pidió por los muertos en la guerra con Gran Bretaña y por la rápida terminación del conflicto.

Sábado

El Santo Padre comenzó la jornada trasladándose a la Curia Metropolitana donde tuvo un encuentro con los cardenales y obispos argentinos, los presidentes de las conferencias episcopales de Latinoamérica y los miembros directivos del CELAM.

Luego se dirigió hasta el Monumento de los Españoles donde se había levantado un altar en el que se concelebró la Santa Misa. Durante su homilía, habló a los jóvenes argentinos, pidió por la paz y recordó a los muertos y heridos en la guerra de las Malvinas.

Finalizada la misa, nuevamente con la repetición de un mismo espectáculo, abigarradas y entusiastas multitudes aplaudieron y vitorearon el paso del Papa por las calles de Buenos y por las autopistas que lo condujeron al Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

De la Redacción de Diario Cafayate