Economía Mayo 9, 2018

El dólar pro turismo

Quebrada de Cafayate

El sector turismo en Cafayate puede beneficiarse como resultado de una devaluación. La República Argentina posee una tasa de inflación alta y un dólar caro. Más internacionales visitan los atractivos de viajes en el país.

Por cada un dólar estadounidense que se adquiere, se deben pagar más de veinte pesos argentinos. La devaluación de la moneda local está favoreciendo al sector turismo y se prevé que aumenten los turistas provenientes del extranjero.

Las habitaciones de los hospedajes cafayateños se compran un 7% menos que su precio habitual, lo que atrae a un 10% más de turistas del extranjero.

Un dólar caro beneficia al sector turismo (no así el “ciclo inflación”): los turistas nacionales viajan “adentro” porque su dinero “afuera” no tiene rendimiento y los turistas extranjeros viajan “adentro” porque su dinero tiene  un mayor beneficio.

Esa tendencia se vio reflejada, en los últimos recesos (fin de semana largo) del año en curso, en Cafayate. La ocupación hotelera superó siempre el 78%, en media, y picó en 96%, contrario a promedio.

La República Argentina es el país más caro de Latinoamérica. Alquilar un piso en un barrio céntrico de Buenos Aires cuesta U$S 1000 y en Brasilia U$S 650.

El nivel de vida para un turista que vista Cafayate (Argentina) y Walla Walla (Estados Unidos) tiene una diferencia que oscila entre el 50% y el 200%. Un menú en La Academia cuesta U$S 3,25 y en Passatempo Taverna U$S 13. Ambos incluyen entrada, plato principal y postre.

Una noche en Lo de Peñalba (Cafayate) cuesta U$S 54 y en Hampton Inn & Suites Walla Walla (Walla Wall)) U$S 128. Ambos ofrecen una ubicación privilegiada, incluyen desayuno y estacionamiento gratuito.

La percepción de un peso atrasado contra el dólar potencia el turismo local en el extranjero. Las compañías aéreas y agencias de turismo poseen menos demanda y los operadores se ven afectados.

Pero con la apreciación de la moneda estadounidense los precios de los productos “dolarizados” suben. El importe de los combustibles se incrementa y se traslada al de transporte. El valor de las cosechas se aprecia y se corre al de alimentos.

El turismo siente el impacto del tipo de cambio. Los turistas locales que viajaban “afuera” tienen menos capacidad y permanecen en el país, los que viajaban “adentro” no tienen alcance y no vacacionan y los extranjeros analizan la fuerza de su moneda en el curso de la economía real.

Cafayate afronta la misma tasa de inflación que el resto de los destinos de la República Argentina, aunque con un costo menor. Si la estrategia es la captación de divisas, la estrategia económica se centra en el turismo.

Si bien el tipo de cambio está (medio) bajo y el dólar está (medio) barato, lo que encarece los bienes y servicios, en torno al turismo, son los impuestos. El precio ideal de la moneda estadounidense debería rondar los $ 30.

El dólar pro turismo favorece al sector; envía una señal a Cafayate, en el orden de lo que se interpreta un componente del ciclo económico y no un elemento que pueda equilibrar o desequilibrar a la industria, al margen del proceso de inflación.

La macroeconomía del país demostró que muchos turistas locales prefirieron vacacionar en Brasil, Chile y Paraguay porque los favoreció el tipo de cambio o porque les resultó más accesible que Argentina.