Cultura Noviembre 25, 2016

Golpestado por El Limacoco

El Limacoco Golpestado

El Siglo XXI propone sonidos, música y poesía, y El Limacoco lanza entonces su tercer disco de estudio, superando al primero, que lleva el mismo nombre que la banda y se banca un cover de Eladia Blázquez, y al segundo, que pega entre la falta de parentesco de los “Walshes”.

En este espacio musical, compactado en un disco, conviven el ritmo y la melodía más la armonía y los matices. No hay parte, no hay promesas futuras. Está bien en relativo porteño carioca, perteneciente a los folclores de las provincias argentinas y de las unidades brasileñas.

En Golpestado, la tercera obra maestra de El Limacoco, encajan las voces, las cuerdas, las membranas, los vientos y los efectos especiales. Puntualmente, la afinación permite seguir en cada pieza musical, uno a uno los actores.

De esa manera intervienen varias posibles interpretaciones en química y eléctrica composición, al tiempo que se suma la lírica. El disco es una función amable apta para todo público, que reacciona de forma rápida y enérgica.

Desde entonces, se vuelve a oír, y se puede advertir que la obra está divida en tres actos que cargan con cuatro motivos cada uno, aunque no necesariamente en el orden cronológico que fueron presentadas.

Golpestado abre con “Golpestado” y toma a la memoria neuronal con el sonido de El Limacoco como marca de “alternative rock cumbia funk rock hip hop rock canción chacarera indie western”, y la recurrencia de su ilustre diez misterioso.

Entonces avanza por “la ribera de su desesperación”, abriéndose camino con “Solitario”, y bambolea con el argumento de la idea de la poesía con una reverberante voz femenina que puede superarse empíricamente.

En el turno de “Allegro Snifante” mete un cóctel de sangre de dios de California con una orquesta que le sube el ánimo con energía, siempre entre bajo bombo como señaladores principales, hasta dos dobles explosiones que se escapan con más música de cámara.

Es así como se funde a “Vivo Pensando” jalando un contrabajo como recurso infinito. La poesía se queja del camino y la noche como espacio y de la posesión y el pensamiento como tiempo. Se vuelve personal, se rehabilita.

Un poquito más atrás del medio juega “Cambiate Acá (feat. Emi Pardo), donde comienza un “bailongo” en cámara lenta con fragancia latinoamericana y gusto a independencia sexual femenina con los ojos del corazón vendados.

“Cabeza de Satélite” vuelve con la marca registrada de El Limacoco con pura etiqueta. Entonces la sospecha. ¿Están solos nuevamente? ¿Los cuatro? ¿O hay algo más allá de unos angelitos invitados que adosan vientos super ascendentes?

El rocanrol del futuro, propio del Siglo XXI, llega de golpe, y factura con “Mis dientes”, no huele a corte o a hit, pero se balancea más arriba, tiene peso específico, por eso pega fuerte y no se trata de difusión ni de cuan sana es la sopa.

“En la nuca” arrastra un contraste peligroso que se come medio minuto de invitaciones al abandono, pero gana con un caramelo rico, y vuelve a eso de la desidia y la guitarra que se mete en el tacho del drummer.

El Limacoco guarda espacio para otro “bailgono” con “Me Haría Bien” y mete de frente violines gorditos y coronados, los tambores corren por detrás y restablecen la calma con absoluta inmediatez que encara una despedida más formal.

En “Electric Passion Bomb” existe la sospecha que se discute entre un litoraleño y una parisina. Pasa por una parte polifónica de un sonido rallado que hace caso a un cortijo separado por una simétrica distancia imaginaria.

La “Canción Desde un Lugar Imposible” se vuelve más premiosa, con un arpegio que completa un arco perfecto que se pone la melodía al hombro; entonces sube y baja hasta frezar en bajo bombo, palmando una guitarra mecánica.

Y en el disco que completa el círculo, insiste con eso de la marca propia de El Limacoco, la excusa “Los Motivos”, la expresión más extensa que lleva un soldado; un hilván de cuerdas soportadas por un bajo que le entrega premios a los arreglos.

El tercer albúm de El Limacoco, Golpestado, confirma la permanencia, dedicación y trabajo de la música del Siglo XXI, entregada de forma sencilla, siempre con la gentileza del anti pernemi  que se cuelga de Internet y que se encuentra disponible para quien quiera oírlo en www.ellimacoco.bandcamp.com.

El nuevo álbum carga con doce canciones. Abre con Golpestado (Era estupendo quemar), continúa con Solitario, Allegro Snifante, Vivo Pensando, Cambiate acá (feat. Emi Pardo), Cabeza de Satélite, Mis Dientes, En la Nuca, Me haría Bien, Electric Passion Bomb, Canción desde un Lugar Imposible y Los Motivos.

El Limacoco se forma sencillamente con Martín Pelitti en voz, guitarra y teclado, Nico Clein en guitarra y coros, Eduardo Pelitti en bajo, contrabajo y coros y Ramiro Álvarez en batería y una combinación de invitados y agradecidos.

De la Redacción de Diario Cafayate