República Diciembre 25, 2016

El mensaje de Navidad

Papa Francisco mensaje de navidad

En el marco de la celebración de la Navidad, durante la tradicional bendición “Urbi et Orbi”, el papa Francisco pidió esta mañana el fin de la guerra en Siria. El pontífice invocó también la “paz en la tierra” anunciada por los ángeles en el nacimiento de Cristo, deseando “unidad y concordia”. Recordó además a migrantes y refugiados, y lamentó el sufrimiento de muchos pueblos ¨ por las ambiciones económicas de unos pocos y la avaricia voraz del dios dinero que lleva a la esclavitud¨.

El papa Francisco dirigió un mensaje de paz esta mañana al impartir la bendición navideña “Urbi et Orbi”, en el que pidió el fin de la guerra en Siria. El pontífice mencionó especialmente a los pueblos “golpeados por la guerra y por conflictos violentos, y que sienten fuertemente el deseo de la paz”.

Francisco se refirió a “la martirizada Siria, donde demasiada sangre ha sido derramada” y “sobre todo en la ciudad de Alepo, escenario, en las últimas semanas, de una de las batallas más atroces”, manifestando la necesidad urgente de asistencia y consuelo a la extenuada población civil, respetando el derecho humanitario. “Es hora de que las armas callen definitivamente y la comunidad internacional se comprometa activamente para que se logre una solución negociable y se restablezca la convivencia civil en el país”, exhortó.

El obispo de Roma pidió a los israelíes y palestinos “valentía y determinación” de escribir una nueva página de la historia, que esté signada por “la voluntad de construir conjuntamente un futuro de recíproca comprensión y armonía”; deseó “unidad y concordia” para Irak, Libia y Yemen “donde las poblaciones sufren la guerra y brutales acciones terroristas”, y llamó a que se alivien las tensiones en la península coreana.

Francisco consideró “urgente una voluntad común para llevar alivio a la población y poner en práctica los compromisos asumidos” en Ucrania oriental, recordó el “terrorismo fundamentalista” que explota a los niños para “perpetrar el horror y la muerte” en Nigeria, y pidió paz para Sudán del Sur y en la República Democrática del Congo.

“Concordia para el querido pueblo colombiano, que desea cumplir un nuevo y valiente camino de diálogo y de reconciliación”, suplicó el pontífice, y deseó valentía a Venezuela, para dar los pasos que den fin a las tensiones y permitan edificar un futuro de esperanza.

Se refirió también a quienes han perdido a un ser querido en actos de terrorismo “que han sembrado miedo y muerte en el corazón de tantos países y ciudades”, invocando la paz también para ellos, “no de palabra, sino eficaz y concreta”, aclaró, haciendo hincapié en “nuestros hermanos y hermanas que están abandonados y excluidos, que sufren hambre y los que son víctimas de violencia”.

Como es costumbre, Francisco hizo una mención especial a los “desplazados, migrantes, refugiados, y los que hoy son objeto de la trata de personas”, y lamentó el sufrimiento que atraviesan muchos pueblos “por las ambiciones económicas de unos pocos y la avaricia voraz del dios dinero que lleva a la esclavitud”.

El Papa se refirió a los “marcados por el malestar social y económico, y a los que sufren las consecuencias de los terremotos u otras catástrofes naturales”, y bendijo especialmente en esta Navidad a los niños, “sobre todo a los privados de la alegría de la infancia a causa del hambre, de las guerras y del egoísmo de los adultos”. Para finalizar, destacó su deseo de una Navidad “llena de solidaridad”.

De la Redacción de Diario Cafayate – Agencia Informativa Católica Argentina