Editorial Octubre 18, 2015

El pacto CFK MM

Mauricio Macri junto a Cristina Fernández de Kirchner

Más allá de la publicación del libro Socios, de Marcelo López Macias, que asegura la existencia de un pacto entre Cristina Fernández de Kirchner y Mauricio Macri, para que éste la suceda en el cargo, el trato hecho entre ambos tiene otra naturaleza y anticipa la llegada de una nueva política.

El autor asegura que el viejo modelo bipartidista de peronismo y radicalismo estalló por los aires junto con la Alianza que encabezaron Fernando de la Rúa y Chacho Álvarez. También que los caudillos post modernos ya no necesitan de programas de gobierno, ni de grandes congresos partidarios donde se debatan las políticas de cada agrupación.

López Macias asegura en su libro, que la política del Siglo XXI genera expectativas en los outsiders, quienes a menudo pasan a transformarse en los nuevos gerentes del Estado y que el votante identifica al Pro con Mauricio Macri, al Frente Renovador con Sergio Massa y al Frente para la Victoria con el matrimonio presidencial.

Para el autor de Socios, al resto de los candidatos les cuesta horrores ser escogidos entre un cúmulo de decenas de representantes de la oposición y el oficialismo. “¿Qué quedaría del Pro si Macri no gana la presidencia, a pesar de la tercera vía (ni radical, ni peronista) que imaginó el asesor publicitario de Jaime Durán Barba?”, pregunta López Macias.

“Lo más probable es que veamos el mismo final que tienen todos los denominados ´flash party´: rápido crecimiento, breve momento de esplendor y súbita desaparición”, responde el autor de la polémica publicación, que tendrá peso propio luego del 25 de octubre o el 22 de noviembre en caso de un ballotage.

La historia puede ser capaz de descubrir dentro de algunos años el entramado que imaginó López Macias, o el otro, que naturalmente algunos investigadores sospechan. El primero resultaría Mauricio Macri presidente; el segundo, el mismo, aunque como el auténtico conductor del famoso doble comando que Cristina Fernández y el oficialismo no se atrevieron a reconocer.

Las percepciones naturales del verdadero poder, indican que todos los candidatos son débiles frente a las imágenes de la jefa del modelo popular y el líder de Pro. De hecho la puja por el dominio de la primera magistratura, hubiera tenido más sentido en un round entre CFK y MM. Pero, la Constitución no lo permite.

Si los candidatos fueran examinados honestamente por los votantes, muchos descubrirían que la obediencia es una cualidad y la lealtad una bondad. Es decir, que entre ambos favoritos a ocupar la presidencia, nacerá un impío y un pío. Entre los dos, el primero juzgado por impuro y el segundo sentenciado por puro.

De la Redacción de Diario Cafayate