Política Octubre 6, 2019

El dilema electoral cafayateño

Cafayate Elecciones PASO 2019

La elección del poder ejecutivo de Cafayate corresponde un dilema: “más vale malo conocido que bueno por conocer”. La nueva generación de intendentes enfrenta un paradigma: “la municipalización de la economía y la política”.

La sabiduría popular reconoce que es mejor votar por los conocidos, que por los desconocidos, y con dudas e incertidumbre, el electorado cafayateño define la gestión municipal de los próximos cuatro años: continuidad o cambio.

La certeza de esa elección está basada en el valor que la sociedad le da a sus candidatos, no por su capacidad productiva, sino por su contribución positiva a la vida comunitaria.

Es decir, que la economía política cafayateña es moral y está guiada por juicios basados en el pensamiento y la razón, y por la toma de decisiones que se proyectan favorables. Esa distinción, es la que determina la elección de un intendente.


Votantes de Cafayate valoran la ética de los candidatos y su relación con la economía y la política


El pueblo propone una gestión que adhiera a los preceptos éticos de cooperación e intercambio, para todas las áreas de gobierno, y le exige oportunidades para todos sus ciudadanos.

La municipalización de la economía y la política, proponen para Cafayate un pequeño paso hacia la descentralización y un gran salto hacia la independencia estatal, apoyada en la infraestructura que desarrollan sus gobiernos.

Es porque la economía se define por las nuevas formas de trabajo y empleo, como política que deben interpretar las máximas autoridades, con base en legislaciones que protejan a su sociedad y le permitan volverse más competitiva.

Para la definición de las elecciones cafayateñas, hay dos opciones: “malo conocido” y “bueno por conocer”. No se pueden votar ambas.

#DiarioCafayate