Sociedad Noviembre 9, 2017

Embarazo en la adolescencia

CAFAYATE (redacción) – Las adolescentes embarazadas además de encontrarse en la misma situación que cualquier otra mujer embarazada deben enfrentarse a una mayor des protección, de manera especial las menores de 15 años.

La llegada de un hijo acentúa su situación de vulnerabilidad ya que en general implica una carga económica difícil de afrontar, a veces la renuncia a la oportunidad de permanecer dentro del sistema educativo, de acceder a una mejor preparación profesional y de conseguir empleos con más facilidad y mejor remunerados.

En el año 2015 se registraron en el país 770.040 nacidos vivos, donde 2.787 son de madres menores de 15 años (10 a 14 años), representando un 0,4% del total. Lo anterior significa que 3,6 nacimientos de cada mil corresponden a una madre de 14 años o menos.

La maternidad adolescente, como se observa en el gráfico 1, tiene mayor incidencia en las provincias del NEA (4 provincias encabezan con altas tasas de fecundidad) y NOA. Tierra del Fuego es la provincia que menor tasa muestra (0,58).

En Salta ocurrieron 182 nacimientos de madres menores de 15 años, sobre un total de 28.379 nacidos vivos. Donde, 2,85 nacimientos de cada 1.000 corresponden a una madre de 14 años o menos, siendo la quinta provincia a nivel nacional con mayor tasa de fecundidad (aun así se encuentra por debajo de la media nacional).

Del total de nacidos vivos en Salta en el año 2015 el 0,64% son de madres menores de 15 años, lo que muestra que nuestra provincia tiene la mayor proporción de madres adolescentes de dicho rango etario en el NOA. En segundo lugar se ubica Catamarca con el 0,59% y en último lugar La Rioja con el 0,38%.

En cuanto a los nacidos vivos de madres de entre 15 y 19 años, Salta junto con Santiago del Estero comparten el podio a nivel regional, con 19,2% cada una. La Rioja es la que en mejor situación se encuentra en relación a las demás.

Teniendo en cuenta datos del 2016 para la provincia de Salta, se observa un escenario positivo y tiene que ver con la disminución de la proporción de madres adolescentes menores de 19 años (a pesar de que el número de madres adolescentes menores de 15 años aumentó un 4,4%). En 2015 fue del 19,8% y en 2016 fue del 18,7%, bajando 1,2 puntos porcentuales de un año al otro.

Todo esto evidencia la necesidad de fortalecer las políticas públicas de protección a las mujeres jóvenes y sobre todo de cuidado infantil que involucren a los hijos de éstas madres. El desafío actual sigue siendo prevenir los embarazos a edad temprana, como así también, en caso de que se den, garantizar a las adolescentes buenas posibilidades socio económicas, educativas, de salud y laborales para ellas y sus hijos.