Sociedad Enero 19, 2015

Turistas enojados en la Plaza

en Cafayate bromatología y comercio de la municipalidad de Cafayate bajo las órdenes del Intendente Almeda intenta reprimir una obra infantil para niños pero los turistas lo impidieron

Mientras se llevaba a cabo una función de Stand Up para niños en la Plaza 20 de Febrero de Cafayate, la directora de Bromatología y Comercio, Irene Escalante, intentó clausurar la obra y más de cincuenta personas, la mayoría turistas, salieron al cruce e impidieron la prohibición.

La plaza principal de Cafayate se ha convertido en un espacio vedado para los artistas. La ordenanza 29/12 prohíbe, a grandes rasgos, que algunas personas trabajen en las veredas del parque, sin importar cuál sea su actividad.

Hoy el repudio y enojo generalizado caló hondo en el humor de los turistas que visitan Cafayate con sus niños. Automáticamente y tras el llamado de Escalante a la Policía, para reforzar el frustrado operativo, los padres rechazaron enérgicamente el accionar y hasta lo impidieron.

“¿Qué querés que hagamos con las criaturas…que demos cinco vueltas a la manzana?, interrogó una madre a Escalante. “Preocúpense por arreglar las veredas y las conexiones eléctricas”, recriminó otro padre a la Directora de Bromatología.

Hace más de un mes que los artistas son echados de la plaza por el personal de Bromatología. El parque no ofrece ningún tipo de recreación, más que el alquiler de bicis para niños, que cuando circulan por la vereda, las autoridades les sugieren que bajen la velocidad.

Un niño les comentaba a sus padres y hermanos que no estaba “andando en bici porque el policía dijo que bajara la velocidad”. Los adultos han manifestado su apoyo a los artistas y declarado su enérgico repudio “a la falta de criterio de una ciudad que no ofrece alternativas para los chicos”.

Mientras Cafayate intenta mostrar una mejor cara al mundo, ante los embates de grupos que atacan el centro turístico con fines inexplicables, las autoridades insisten en facilitar el accionar de la falta de sentido común e impiden que las personas disfruten sanamente.

“No sabemos lo que pasa”

Esa es la frase; el lugar común, que muchos padres de Cafayate, turistas y visitantes repiten incesantemente. “¿Qué pasó?, “¿Por qué los echan?”, “¿Cuál es el problema?”, los ciudadanos responden “no sabemos lo que pasa”.

De la Redacción de Diario Cafayate