Cultura Enero 15, 2017

Florencia Sadir, Ópera Prima

Florencia Sadir opera prima 2016 intemperismo

En la muestra del concurso nacional, “Ópera Prima 2016”, la artista plástica, Florencia Sadir, presentó “Intemperismo”, relacionada con el paisaje del Valle Calchaquí, principalmente de la localidad de San Carlos, de la Provincia de Salta.

La muestra se exhibe en el Centro Cultural de la Memoria, de la Ciudad de Buenos Aires, hasta el 23 de febrero de 2017.  La misma se realizó con adobes de la cortada de Los Vargas, para lo cual se debieron trasladar doscientos ladrillos desde San Carlos.

Ópera Prima convoca a artistas argentinos de todo el país y considera que algunos provienen de lugares “donde el peso de lo establecido muchas veces no deja espacios ni fuerzas para propuestas innovadoras”.

Es por eso que el concurso nacional entiende que los artistas insisten y avanzan, y que por tal motivo fueron elegidos más de cincuenta talentosos, luego de un estricto proceso de selección, tras la postulación de dos mil doscientos creativos virtuosos.

Florencia Sadir creció en Cafayate y cursó estudios en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán. Se concentró en el Taller “C” de la Licenciatura en Artes Plásticas e incursionó, durante dos años, en la Tecnicatura en Fotografía y en Diseño de Indumentaria.

Continuó su formación académica a partir de la Beca Programa Archipiélago, en Rusia Galería, en la Escuela Municipal de Jardinería, Carlos Thays, y en la plaza del Ciclo Teórico en Artes Visuales, del Fondo Nacional de las Artes.

Paralelamente, completó clínicas y análisis de obra y talleres, con prestigiosos docentes y artistas, y formó parte del libro “Emancipación y desplazamientos”, del programa Archipiélago, con base en escritos sobre arte contemporáneo.

Florencia Sadir resultó ganadora de uno de los tres premios de Ópera Prima 2016, realizado en la Casa Nacional del Bicentenario, y actualmente dirige un espacio de gestión autónoma denominado, “Lateral”, en la ciudad de San Miguel de Tucumán.

Gabriel Baggio escribió una reseña sobre la obra de Florencia Sadir, que tituló: “Encuentro des encuentro”, y en la que destacó aspectos puros de la misma que conjugó con las características sensibles de la región y del permiso que otorga la muestra para descubrirlas.

Encuetro des encuentro (por Gabriel Baggio)

Un estante hecho con restos  de sillas de patio antiguas. ¿O son hierros nuevos retorcidos, emulando aquel tiempo en el que cada objeto requería horas de elaboración para perdurar en el tiempo y dejar su legado en tanto su imposibilidad de deshacerse?

Una construcción con ladrillos de barro. Un pilar. Un sostén. Sin peso, sin paredes. Si la lluvia lo impactara poco tardaría en volver a ser tierra.  Pero la artista desplaza el material y su ser obra lo protege.

Mirarse al espejo y no saber dónde buscarse. Extrañamiento geográfico que atraviesa nuestra emoción. El reflejo es débil, el espejo esta partido, está en el piso; es un descarte. Cubierto por un resto de papel celebratorio vaya a saber uno de qué. Confrontarse con la angustia de no encontrarse.

Las cortinas del living flamean a la intemperie. Ver la propia historia movida por un viento común. El viento que atraviesa a todos. ¿Se puede pensar al zonda proyectando más allá de los límites de su área de acción? ¿Es posible que la práctica artística permita el encuentro de geografías y emociones distanciadas? En las obras de Florencia Sadir no están las respuestas, pero sin duda, alguna llave para ingresar. Abrir la puerta al futuro encuentro desencuentro, con uno, con los otros, con el entorno, con el arte. Dejarse disolver por el agua como un ladrillo de adobe a la intemperie que inevitablemente  aliviará las tensiones de la geometría para incorporarnos nuevamente al paisaje.

De la Redacción de Diario Cafayate