Sociedad Diciembre 17, 2018

“Las fronteras educativas” (desafíos de la escuela católica)

Las Ciudades Invisibles Italo Calvino

CAFAYATE (redacción) – “Los jóvenes están impactados por la subjetividad mediática, son portadores de culturas diversas y consumidores de culturas extraescolares con uso de lenguajes no proporcionales, no analíticos y no estructurados.

La ´experiencia´ cultural de los ´nativos digitales´ parece no caber en la secuencia lineal de la palabra impresa en manos de los  inmigrantes digitales´.

Existe un modelo pedagógico basado en la fragmentación del saber por disciplinas, uniformidad de métodos y procedimientos, saber escrito, teórico y abstracto.

La cultura de la imagen no se articula frecuentemente con la cultura letrada ante el desierto de la superficialidad y la frontera de la profundidad. Esto implica asumir el cambio de la constitución social de las edades.

La infancia y la juventud eran antes signadas por la moratoria social de preparación para la vida adulta; hoy asistimos a la pérdida simbólica del tiempo de la infancia y del tiempo de la adolescencia.

La moratoria social no es para muchos un tiempo de formación y de búsqueda sino tiempo de desesperación y de impotencia que empuja a la marginalidad, a las adicciones en un contexto de seducción de los mega espacios de entretenimiento y diversión.

Estamos ante alumnos más complejos, nativos digitales, con familias diferentes, frecuentemente fragmentadas y baja socialización primaria que no responden al modelo esperado, a los ´perfiles idealizados´.

Es una crisis de sentido ¿para qué estudiar en tiempos de Web 2.0, Facebook, PlayStation y mundos virtuales en 3D?

Es una crisis de desempeño (ausentismo, bajo rendimiento, repetición, abandono real o ´virtual´ en tiempos ´sin futuro´.

Es una crisis de urgencias (urgencias económicas, afectivas, falta de condiciones sociales de educabilidad en tiempos de desigualdades).

Pero la crisis educativa no es la de los alumnos, es más bien la incapacidad para encarar los problemas reales, de los chicos, de las familias y de los docentes reales La primacía de un estilo de gestión burocrático, que lleva a la resignación de una educación de baja intensidad.

En tiempos actuales ya no se trata de desligar, romper, subvertir sino ligar, afirmar, sostener. Se trata de desacelerar y habitar volviendo a crear situaciones, instalar el aula, en un tiempo y espacio sin marcas sociales instituidas previamente.

Un educador es un comunicador y un cruzador de fronteras que busca ´sintonía´ con su ´receptor´ y que necesita conocer la ´cultura dominante´, mediática y digital”.

El análisis, adaptado por Diario Cafayate, pertenece al Licenciado en Ciencia Política, Educación, Ricardo Moscato, quien se desempeña como rector del Colegio del Salvador e integrante del Consejo Directivo de la Federación Latinoamericana de Colegios Jesuitas.