Cultura Septiembre 29, 2016

Gustavo Cuchi Leguizamón

Gustavo Cuchi Leguizamón

El cantante y compositor de música folclórica, Gustavo Cuchi Leguizamón, nació en la Provincia de Salta de la República Argentina, el 29 de septiembre de 1917. A los veinte años se instaló en la Ciudad de La Plata, donde en 1945 se recibió de abogado.

No olvidaría jamás aquella estudiantina que lo llevaba a Buenos Aires a recalar en El Olimpo, un tugurio del Bajo donde se jugaba ajedrez. Allí conoció a Witold Gombrowicz, al que descubrió con unos botines rotosos pero inmensos. “El único que puede tener patas de ese tamaño es Ariel Ramírez”. Y acertó, porque Ramírez le había regalado los zapatos al polaco Gombrowicz.

Fue profesor de historia y filosofía, Diputado Provincial y ejerció durante treinta años la abogacía, hasta que decidió abandonar, tras alcanzar el hartazago de vivir en la discordia humana, según su propia valoración. Además, confió que prefería escuchar a una vieja en el mercado tarareando una canción suya.

“Una vez venía bastante enojado con todos estos inconvenientes que tiene la vida, y un changuito pasó en bicicleta, silbando la Zamba del pañuelo. Entonces lo paré y le pregunté qué es lo que silba: -No sé; me gusta y por eso lo silbo-, me contestó. Ya ves, ésa es la función social de la música”, contó el Cuchi Leguizamón.

El seudónimo del Cuchi proviene de la lengua quechua, que signfica chancho y que en Salta no se le otorga un significado peyorativo a la expresión. Cuando tenía apenas meses de vida a su madre le preocupaba su delgadez. En esa época le ofrecieron unos chanchos para ver si podía comprarlos, pero al verlos muy delgados, exclamó: “¡Pero están flacos como este cuchi!”, mirando a su hijo.

La obra de Gustavo Leguizamón es muy extensa. Es el autor de la música de muchas composiciones que se convirtieron en clásicos de la música popular o folklore argentino, entre ellas: Lloraré, Zamba del Carnaval, Balderrama, La Pomeña, Zamba de Lozano, Maturana, La Arenosa, Si llega a ser tucumana, y la Zamba del Laurel.

Puso música a varios poemas de Manuel Castilla, formando con él uno de los dúos de compositor-escritor más respetados e interpretados del folclore argentino. Compuso además con poetas como Jorge Luis Borges, Pablo Neruda, Jaime Dávalos, Armando Tejada Gómez, Raúl Araoz Anzoategui, Jacobo Regen, Juan Carlos Dávalos, Miguel Ángel Pérez y Hugo Alarcón.

En 1965 obtuvo el Primer Premio del Festival Latinoamericano de Salta con “La zamba soltera”. En 1973 ganó el Gran Premio SADAIC en el género música nativa. En 1980 ganó el Primer Premio en la Cantata Cafayateña, Salta.

En febrero de 1984, en un hecho sorprendente, fue distinguido en el Festival Argentino de Música Contemporánea, que desde 1980 se realizaba en el Anfiteatr o Municipal de la Falda y de donde surgieron figuras como Alejandro Lerner, Juan Carlos Baglietto, Patricia Sosa, Manuel Wirzt, Los Enanitos Verdes, entre otros.

En esa ocasión, invitado por el organizador del festival, Mario Luna- un ex alumno suyo en el Colegio Nacional de Salta- el Cuchi trabó amistad con Luis Alberto Spinetta, Fito Paez y Litto Nebbia, quien fue el productor de su disco doble, entre otros.

En 1986 obtuvo el Primer Premio en el Festival de Cosquín, Córdoba, con la zamba Bajo el azote del sol, con letra de Antonio Nella Castro. El 7 de noviembre de 1988 la Universidad Nacional de Tucumán le otorgó el Reconocimiento al Mérito Artístico-Creativo (Producción Folclórica).

El 16 de junio de 1989 el Gobierno de la Provincia de Salta le otorga el Reconocimiento al Mérito Artístico previsto en la Ley 6.475. En 1985 recibió el Premio Konex – Diploma al Mérito como uno de los 5 mejores Compositores de Folklore de la década, mismo premio que volvió a obtener en 2005, esta vez post mortem.

El 15 de octubre de 1999 el diario Clarín en la serie del suplemento de Espectáculos “El siglo que se va, el milenio que viene” incluye como la figura destacada del siglo en el folclore argentino al Cuchi. Abogado de profesión, ex Fiscal de Estado de la Provincia de Salta por méritos propios, diputado nacional por avatares de la política y, fundamentalmente, creativo y músico de alma.

Gustavo Cuchi Leguizamón falleció el 27 de septiembre de 2000 , en el sanatorio del Carmen de la capital salteña. Estaba acompañado por sus hijos José María Leguizamón y Luis Leguizamón. Mucha gente llegó espontáneamente hasta el sanatorio cuando se enteró de la triste noticia. Sus restos descansan en el cementerio de la Santa Cruz, de Salta.

Entrevista a Gustavo Cuchi Leguizamón

 

De la Redacción de Diario Cafayate