Economía Marzo 31, 2016

Holdouts: lo bueno y lo malo

Cámara de Senadores de la Nación

En la Cámara de Senadores de la Nación los legisladores exponen sus ideas y anticipan sus votos con respecto a la derogación de las leyes cerrojo y de pago soberano que autorizarían la emisión de deuda por 12.500 millones de dólares para el pago a los holdouts.

Los argumentos a favor se apoyan en la continuidad de la política de desendeudamiento que completaron los gobiernos de los ex presidentes, Néstor Kirchner y Cristina Fernández, en 2005 y 2010 y que alcanzaron al 92 por ciento de los bonistas que habían caído en default en 2001.

Salir del default es la propuesta del actual Presidente de la Nación, Mauricio Macri, que permitiría al juez de la Corte Suprema estadounidense, Thomas Griesa, levantar las cautelares que le impiden a la Argentina pagarle a los bonistas que ingresaron a los canjes.

Retornar al mercado de capitales es el objetivo que persiguen la mayoría de los gobernadores de las provincias, para que a través de la toma de crédito logren recibir fondos para el desarrollo de infraestructura en sus jurisdicciones.

Los argumentos en contra se apoyan en la incertidumbre legal, ya que algunos legisladores aseguran que el acuerdo entre los el gobierno y lo holdouts permitiría a los bonistas que aceptaron los canjes anteriores reclamos judiciales para obtener recompensas similares.

El regreso al endeudamiento es considerado una solución desconfiable y contradictoria, luego de que los gobiernos de los ex presidentes, Néstor Kirchner y Cristina Fernández, lograran afrontar sus obligaciones.

La duda sobre las cifras que se presentaron en el debate de comisiones genera inseguridad, ya que dentro del marco de los acuerdos alcanzados la deuda suma 7.500 millones de dólares y el gobierno presentó que asciende a 12.500 millones de dólares, en concepto de punitorios.

En 2001 el país debía afrontar vencimientos de deuda por bonos emitidos en 1994. Entonces, el presidente interino, Adolfo Rodriguez Saá, anunció que no se cancelarían los vencimientos de capital y de intereses de la deuda pública y los bonos entraron en default.

El comienzo de una profunda crisis económica y social en Argentina legó al electo presidente de la Nación, Néstor Kirchner, un escenario favorable, tras su asunción, el 25 de mayo de 2003. A partir de entonces comenzó la denominada política de desendeudamiento.

En 2005 y 2010 el 92,4 por ciento de los acreedores aceptaron las condiciones de pago que propuso el gobierno argentino. El reclamo de los holdouts es actualmente de 12.500 millones de dólares que se componen del cien por ciento del valor nominal de los bonos, más las comisiones.

Lo cierto es que la República Argentina tiene una obligación legal; debe cumplir la sentencia dictada por la Corte Suprema de Nueva York, a la que decidió someter su conflicto, antes de que el mismo resultara en litigio.

De la Redacción de Diario Cafayate