Sociedad Noviembre 2, 2018

La hora de la siesta

Hora de la siesta en Cafayate

CAFAYATE (redacción) – Los cafayateños más antiguos recomiendan tomar la siesta luego de las dieciséis, que se aproxima al ritmo circadiano que representa las oscilaciones de las variables biológicas en intervalos regulares de tiempo.

La siesta es una costumbre consistente en descansar, entre veinte y treinta minutos, después de haber tomado el almuerzo, entablando un corto sueño con el propósito de reunir energías para el resto de la jornada.

El ser humano es de los pocos animales que duerme una sola vez al día. El resto son durmientes polifásicos: alternan fases de sueño y vigilia durante todo el día. En los últimos cien años, las personas han perdido dos horas diarias de sueño.

Los jóvenes y adultos que acostumbran a tomar una breve siesta en Cafayate, manifiestan que tienden a estar más atentos y creativos y que su capacidad de aprendizaje mejora al igual que la retención de recuerdos.

Todos revelan que entre las catorce y las dieciséis experimentan somnolencia o déficit de atención.

El 43 por ciento de las personas jóvenes y adultas, que residen en Cafayate, toman una siesta diaria o al menos cuatro veces a la semana.

Más del 50 por ciento de los jóvenes y adultos que toman siesta, manifestaron hacerlo por el calor y para repararse en descanso.

Del 50 por ciento restante, la mitad alegó motivos asociados a la costumbre: desde pequeños o porque otros adultos lo hacían, y la otra porción, simplemente, porque no encuentran atractivas actividades a “la hora de la siesta”.

Está comprobado que la siesta mejora el estado de ánimo, los reflejos, la creatividad, concentración y aprendizaje, y que reduce la tensión arterial y previene cardiopatías.

La siesta debe tomarse en un lugar cómodo, a temperatura agradable, en un ambiente tranquilo, con escaso ruido y poca luz. Lo más adecuado es descansar pasadas las dieciséis.

En condiciones normales no debe durar más de treinta minutos. Si se necesita dormir mucho más y el sueño nocturno es normal, podría revelar la existencia de algún trastorno del sueño, estado depresivo u otra enfermedad.

Una siesta adecuada mejora la salud y el sistema inmunológico. Descansar refrigera nuestro cerebro.

Entonces, una buena siesta, según los cafayateños más antiguos, debe tomarse a partir de las dieciséis, preferentemente en un sillón grande o hamaca, evitando la cama.