Economía Julio 5, 2015

Informe FIFA: La naturalización del Soborno (Bribery) por MZ Financial Consulting

Informe FIFA MZ Consulting Financial Group

Más allá de las innumerables conclusiones políticas que pueden surgir acerca del futuro de la FIFA, donde, luego de celebradas las elecciones, el principal responsable de la Institución y ganador de la misma, expresó sus intenciones de discontinuar su mandato, la interpretación del informe emitido por el Departamento de Justicia de Estados Unidos no hace más que poner de manifiesto la naturalidad con que ciertas prácticas se desarrollan en el ámbito social.

Desde el punto de vista preventivo y en línea con la normativa vigente, tanto los sujetos obligados como la justicia son los principales responsables de llevar a cabo las tareas de prevención y conformar una estructura tal que permita reducir los riesgos asociados a la canalización de fondos mal habidos.

Es importante tener en cuenta también que los incentivos de las grandes corporaciones, en la mayoría de los casos, están asociados a reducir la exposición de las mismas y evitar daños financieros y reputacionales que atenten contra el ejercicio comercial de cada marca. Probablemente, parte del rol implícito que deben asumir tales actores, y sin ser exigido por la regulación, este relacionado a la formación de un modelo económico que también forme a clientes y empleados de las partes intervinientes.

Una operación inusual o sospechosa es generada, sin excepciones, por la intención y ejecución de un cliente, la complicidad u omisión de una institución y la falta de ejercicio de la justicia y los reguladores. En este caso, el pago de sobornos habría alcanzado niveles tan importantes que configuran una práctica ilegal íntegramente arraigada al normal funcionamiento de la Institución.

De acuerdo al informe elaborado por el Departamento de Justicia, existió una práctica entre diferentes confederaciones, compañías de marketing, ejecutivos de FIFA y empresarios, mediante la cual, la asignación de derechos – imagen, publicidad, TV y organización de torneos, entre otros – se vio influenciada por el pago de coimas y sobornos de parte de las partes interesadas en obtenerlos. La ejecución de un pago de estas características tendrá, como consecuencia, asignado el delito de lavado de dinero debido a la ilegalidad en la generación de dichos fondos. Por su parte, la intervención de la justicia de los Estados Unidos encuentra su raíz en la canalización de pagos a través de instituciones financieras de dicho país y/ o la participación de sociedades constituidas en su territorio. En línea con ello, la aplicación de la Ley denominada RICO (Raketter Influenced and Corrupt Organizations Act) regirá la evaluación de las acciones ejercidas por los involucrados.

En su descripción, el informe cita 14 acusados principales, los cuales, en su mayoría, se encuentran asociados a posiciones de alta jerarquía en la FIFA o en Asociaciones de diferentes países al mismo tiempo que incluye empresarios titulares de sociedades involucradas en el negocio de la actividad, incluso, especialmente creadas para el fin propuesto. Del mismo modo, agrega la participación de 25 conspiradores, quienes habrían participado del circuito y de los beneficios económicos obtenidos.

Ante esta situación, es importante destacar que la FIFA poseía dentro de su estructura un Departamento de Compliance que debía ejercer la función preventiva, controlando los riesgos asociados a la asignación de derechos y a los pagos efectuados para tal fin y un Código de Ética que debía regir el comportamiento de todo el staff. En relación a la práctica de soborno y corrupción, existen 3 áreas principales sobre las que debe enfocarse el área correspondiente: Regalos, Donaciones y Proveedores, los cuales deben ser analizados por los expertos en la materia y autorizados por diferentes niveles jerárquicos dentro de la Institución. En el caso de los proveedores, y al igual que los procedimientos aplicados sobre los clientes, debe aplicarse el proceso de KYC (Conozca a su cliente) con el fin de obtener un perfil de los mismos y monitorear su actividad.

Es evidente que, además de la intención ejercida por los beneficiarios, los Departamentos de Control han fallado en la ejecución de sus tareas por omisión o complicidad.

En particular, las Confederaciones incluidas en el informe son la CONMEBOL – Región Sudamericana – y la CONCACAF – Región Noramericana y Caribe – y sus ejecutivos, quienes han llevado a cabo actividades ilegales asociadas al uso de acuerdos con consultoras de servicios para dar apariencia legal a los fondos de soborno, la utilización de mecanismos que incluyen intermediarios, banqueros, asesores financieros y casas de cambio para facilitar dichas transacciones, la creación de empresas fantasmas, cuentas nominadas y numeradas en paraísos fiscales, la estructuración de operaciones financieras para evitar los controles de las instituciones, el contrabando de dinero físico, la compra de propiedades y otros activos, el uso de cajas de seguridad y la evasión fiscal. La situación no solo pone de manifiesto la ineficacia de los involucrados directos sino también la ineficiencia ejercida por las instituciones financieras que permitieron la canalización de dichos fondos.

La transparencia que debe regir la actividad se encontraba en contraposición a un proceso que se iniciaba en la FIFA, quien asignaba las actividades de marketing a empresas destinadas para tal fin a cambio de un pago legal y relacionado a los beneficios futuros además de sobornos adicionales, mediante los cuales, tales compañías obtenían el usufructo de la actividad mediante el traspaso de dichos derechos a empresas de TV y publicidad, las cuales, mantenían una íntima relación con las anteriores.

Las compañías de marketing y publicidad experimentaron un crecimiento sumamente importante a medida que se desarrollaban los eventos deportivos. Entre los mismos, se destacan la organización de la Copa América (CONMEBOL), contienda deportiva celebrada cada dos años entre las selecciones de Sudamérica y otros invitados, y la cual goza de un importante número de televidentes mediante la emisión de los partidos; la organización de la Gold Cup (CONCACAF), también jugada cada dos años entre las selecciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe; la organización de la Copa Libertadores (CONMEBOL), celebrada anualmente entre los principales equipos de cada país de Sudamérica y México; la organización de la Copa de Brasil (CBF), disputada de forma anual entre todos los equipos de dicho país; las eliminatorias para los mundiales desde 1998; las sedes organizadoras de los mismos; y las elecciones presidenciales en FIFA. Los derechos de transmisión se vieron empañados por una serie de transferencias internacionales entre cuentas en Estados Unidos y Latinoamérica junto a la designación de las sedes de las diferentes competiciones.

Las descripciones efectuadas por los equipos de investigadores de la justicia americana ponen de manifiesto la naturalidad con que se desenvuelve el ejercicio del soborno y la corrupción, regente de la mayoría de las decisiones en materia de competiciones en el ámbito de la FIFA y las Confederaciones que la componen. No parece, de la interpretación del mismo, que la práctica asuma el carácter de hecho aislado debido al extenso periodo en que se habría desarrollado y la importancia jerárquica de los intervinientes. Sumado a ello, pone de manifiesto la ineficiente acción de los organismos de control que, más allá de la causa, no ha identificado debidamente el contexto descripto.

Dado lo expuesto, y suponiendo que es confirmada judicialmente la información suministrada, el desafío principal será la erradicación sistémica del soborno y, en consecuencia, el lavado de dinero, mediante la condena judicial de los involucrados, el posterior ajustamiento de la actividad desde el punto de vista normativo y el señalamiento social como parte de una reputación inaceptable en el ámbito del futbol.

De la Redacción de Diario Cafayate por: http://mzfinancialconsulting.com/blog/