Editorial Noviembre 18, 2017

La inspiración de las sagradas escrituras demostrada científicamente

la inspiracion de las sagradas escrituras demostrada cientificamente

CAFAYATE (redacción) – Por algunos meses antes del domingo 19 de noviembre de 1989 el diario New York Sun había dedicado la mejor parte de una página de su edición dominical a la discusión de las verdades del Cristianismo.

En esa fecha imprimió una carta de un tal Sr. W.R.L. en la cual él denunciaba al Cristianismo, usando argumentos que muchas veces habían sido refutados, y desafió a “algún campeón de la ortodoxia que venga a la liza del New York Sun” y de a sus lectores algunos datos verídicos en la defensa de la Religión Cristiana.

El escrito no había visto el New York Sun por largos años, pero en un viaje desde South Framingham a Grafton, Massachusetts, un ejemplar del Sun de esa fecha, dejado en un asiento vacío del tren, atrajo su atención.

La siguiente carta contestaba el desafío.

La carta fue reimpresa por el escritor en forma de folleto de unas cincuenta páginas, con el texto Griego de Mateo 1:1-17 y los vocabularios del mismo, permitiendo así al lector erudito, corroborar sus aseveraciones por sí mismo.

Señor: En el Sun de hoy, el Sr. W.R.L. hace un llamamiento para que “algún campeón de la ortodoxia concurra a la liza del Sun” y que le suministre algunos datos verídicos. Aquí tiene algunos.

Los primeros diecisiete versículos del Nuevo Testamento contiene la genealogía de Cristo. Consiste de dos partes: versículos 1-11 cubren un período de Abraham, el padre del Pueblo Escogido, hasta la cautividad, cuando cesaron de ser un pueblo independiente.

Versículos 12-17 cubre el período desde la Cautividad al Libertador prometido, el Cristo.

Examinemos la primera parte de esta genealogía.

Su vocabulario contiene 49 palabras o sea 7 sietes. Este número es 7 (ítem 1) sietes (ítem 2) y la suma de sus factores es 2 sietes (ítem 3). De estas 49 palabras, 28 o sea 4 sietes empiezan con una vocal y 21 o sea 3 sietes empiezan con una consonante (ítem 4).

Además, estas 49 palabras del vocabulario tienen 266 letras o sea 7 x 2 x 19; este número representa 38 sietes (ítem 5), la suma de sus factores es 28, o sea 4 sietes (ítem 6) mientras que la suma de sus factores es 28, o sea 4 sietes (ítem 6) mientras que la suma de sus cifras es 14, o sea 2 sietes (ítem 7). De estas 266 letras, 140 o sea 20 sietes son vocales y 126, o sea 18 sietes, son consonantes (ítem 8).

Quiere decir, que el número de palabras en el vocabulario es un múltiplo de siete, como así también lo es el número de sus letras; la suma de los factores de los números de las palabas es un múltiplo de siete, como lo es también la suma de los factores de los números de sus letras.

Y tanto el número de palabras vocales como el de palabras consonantes se dividen por siete, como también el número de sus letras, entre vocales y consonantes.

Otra vez; de estas 49 palabras, 35 o sea 5 sietes, ocurren más de una vez en el pasaje, y 14 o sea 2 sietes, ocurren solamente una vez (ítem 9); siete ocurren en más de una forma, y 42 o sea 6 sietes, ocurren en una sola forma (ítem 10).

Entre las partes de la oración, las 49 palabras se dividen así: 42 o sea 6 sietes, son sustantivos; siete no los son (ítem 11). De los sustantivos, 35 o sea 5 sietes, son nombres propios y 7 son nombres sustantivos (ítem 12). De los nombres propios, 28 son ascendientes masculinos del Cristo y siete no lo son (ítem 13).

Alfabéticamente, estas 49 palabras se distribuyen de la siguiente manera: Palabras bajo 21, o sea 3 sietes; 14, o sea 2 sietes; también 14.

La enumeración de los fenómenos numéricos de estos 11 versículos no empieza a agotarse aún; pero se ha dicho lo suficiente para resaltar el hecho de que esta parte de la genealogía se construye sobre un sistema intrincado de sietes.

Miremos a la genealogía en su totalidad. No deseo cansar a sus lectores con una enumeración de todos datos numéricos que contiene, que sólo quedarían exhaustos con muchas páginas de lectura.

Sólo mostraré un caso. El Nuevo Testamento está escrito en griego. Los griegos no tenían símbolos para expresar los números como nosotros que tenemos los arábigos; pero utilizaban las letras de su alfabeto.

Los hebreos, en cuyo idioma está escrito el Antiguo Testamento hacían lo mismo con su alfabeto. De esta manera las 24 letras griegas representan las cifras siguientes; 1,  2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 10, 20, 30, 40, 50, 60, 70, 80, 100, 200, 300, 400, 500, 600, 700, 800.

Cada palabra griega es una suma aritmética obtenida por la adición de los números representados por las diferentes letras en su valor numérico.

El vocabulario de la genealogía entera se compone de 72 palabras. Si escribiésemos el valor numérico sobre cada una de estas 72 palabras y sumásemos las cifras, el resultado es 42.364 o sea 6.052 sietes distribuidos en los grupos alfabéticos que siguen.

Pruebe el Sr. W.R.L. a escribir 300 palabras inteligibles, como esta genealogía y produzca algún fenómeno numérico tal como ella. Si lo puede hacer en seis meses habrá hecho en verdad un milagro. Podemos decir que Mateo empleó un mes para hacerlo.