Editorial Mayo 21, 2016

La horizontalidad al frente ciudadano

frente ciudadano

Para la conformación de un frente ciudadano debe existir una acción horizontal de todas las personas que deseen integrarlo, que en general suelen ser representantes de juntas vecinales, integrantes de cámaras de comercios, funcionarios públicos y periodistas.

Cada integrante que pide la palabra puede expresar sus ideas y debe ser respetado a la hora de hablar. Se acuerda que todos tienen derecho a estar en algún grupo de pertenencia y expresarlo, ya sea un partido político, gremio, institución, religión y sector ideológico.

Durante una reunión o marcha unificada no se puede pedir neutralidad, al considerarlo un concepto inexistente si se habla de una expresión ciudadana. Es por eso que se debe comprender, asumir y respetar lo que cada espacio o sector pueda expresar.

De igual manera se deben respetar los símbolos de cada espacio, incluso cuando los ciudadanos representen los de su nación o estado. El lema primero de los frentes ciudadanos suelen encuadrase en la convocatoria a la defensa de los derechos.

Los frentes ciudadanos no son agrupaciones políticas, carecen de líderes y de acciones verticales y  suelen implementarse para resolver problemáticas puntuales que afectan al conjunto de la sociedad, independientemente de su activa y plena participación.

El sociólogo Martín Boga dijo que “la primera dificultad que encuentran los frente vecinales es la intolerancia. Es notable como las discrepancias no encuentran un lugar para el debate y se generan prejuicios. Ese efecto suele ser el principio de la disolución”.

Lo cierto es que tras el resurgimiento de los frentes vecinales, organizaciones colectivas que no se advertían desde principios de siglo en la República Argentina, la identificación política de sus miembros parte las relaciones individuales de quienes los integran.

“El socialismo y la izquierda tuvieron mucho que ver en la conformación de frentes ciudadanos durante la última crisis económica y fueron los únicos que perduraron más allá de la política, logrando conformar enormes hermandades”, explicó Boga.

El movimiento de un frente ciudadano reconoce una corriente que va de derecha a izquierda, pasando por el centro, y viceversa; es el conjunto de posibilidades o perspectivas que se ofrecen en todas las tramas sociales.

Existe la posibilidad que los integrantes de un frente ciudadano se atomicen y terminen reformando una línea política ajena al propósito original por el que fueron convocados. Entonces, deja de ser lo que era.

Sobre el rompimiento, el sociólogo Boga aceptó que “no es una experiencia negativa, siempre y cuando guarde relación con intereses bien establecidos, en ocasiones más exactos y formales a los que se establecen en un frente ciudadano”.

Un frente ciudadano es la constitución voluntaria de un grupo de personas con el objetivo de brindar soluciones a los problemas cotidianos de la sociedad a la que pertenecen, con el aporte de sus experiencias individuales.

De la Redacción de Diario Cafayate