República Enero 18, 2016

La muerte de Alberto Nisman

Natalio Alberto Nisman

El miércoles 14 de enero de 2015, en medio de presiones y la intención oficial de apartarlo de la investigación del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), el fiscal especial de la Unidad, Natalio Alberto Nisman, presentó una denuncia contra la entonces presidente, Cristina Fernández de Kirchner, el canciller, Héctor Timerman, el diputado nacional, Andrés Larroque y el piquetero, Luis D´Elia.

Los acusó de tramar un sofisticado plan criminal para encubrir a los responsables del atentado contra la mutual judía. Cuatro días más tarde, el 18 de enero de 2015, el fiscal Natalio Alberto Nisman fue encontrado muerto en su departamento de la Torre Le Parc de Puerto Madero, en vísperas de exponer los detalles de la denuncia en el congreso de la Nación. Su cuerpo estaba dentro del baño junto a una pistola y la puerta entre cerrada.

El 18 de febrero, un mes después de su muerte, medio millón de personas marcharon desde el Congreso de la Nación para reclamar el esclarecimiento de su muerte y para pedir por la independencia de la justicia. Los principales fiscales del país encabezaron la marcha. Un año más tarde, la muerte más resonante de los últimos tiempos está aún rodeada de un mar de dudas.

La fiscal Viviana Fein se inclinó, desde el principio, por la hipótesis de que él mismo se había quitado la vida. Para la ex esposa del fiscal, Sandra Arroyo Salgado, al fiscal lo mataron, y los resultados de las pericias apoyaban su hipótesis. Durante este año, la relación entre la fiscal y la familia, ha atravesado todo tipo de tensiones, hasta que Fein fue apartada de la instrucción de la causa. La investigación judicial todavía no ha determinado, si Nisman se suicidó, o si lo mataron.

Diego Lagomarsino, el colaborador de Nisman, que le acercó el arma que terminó con la vida del fiscal y con quién compartía una cuenta bancaria en el exterior, fue el primero en ser señalado con algún tipo de responsabilidad. Su papel en la muerte del fiscal, aun no fue del todo dilucidado. La principal duda es si hubo un tercero en el departamento junto al fiscal, o si estaba solo al momento del hecho.

También, la justicia tiene la mira puesta en las comunicaciones del fiscal, durante los últimos días, desde sus teléfonos y computadoras, cuyo contenido, aún no ha sido aclarado. Pero hay más. Nisman tenía asignada una custodia cuyo rol queda por revelar: ¿Lo cuidaban o lo controlaban? Los contactos de los custodios con agentes de inteligencia, siembran dudas sobre su desempeño.

A un año de la muerte del fiscal, Natalio Alberto Nisman, muchas personas conservan la esperanza de que la investigación pueda cobrar el impulso que permita llegar a conocer la verdad.

De la Redacción de Diario Cafayate