Política Diciembre 27, 2014

La nueva política de Casimiro

Sebastian Casimiro Diputado por Cafayate integra interbloque romero + olmedo

Tras la apertura del Frente Salteño hacia un marco de mayor amplitud, Sebastián Casimiro, Diputado provincial por Cafayate, reafirmó su compromiso político desde Salta Nos Une, para continuar en la construcción de nuevas políticas junto a más legisladores del parlamento.

El Interbloque Romero + Olmedo es la iniciativa que pone en marcha la labor legislativa, incluso durante la feria, para atender las cuestiones más urgentes que tras el receso quedan postergadas durante meses.

Junto al legislador Sebastián Casimiro de Cafayate, los diputados Ignacio Jarzún y Fabián Bruna, de Rosario de Lerma, Mario Ábalos, de Cerrillos, Alberto Cabana, de General Güemes, Carlos Zapata y Liliana Mazzone, de Capital, y Héctor Alejandro Nievas, de Orán, conforman el interbloque.

El inter Romero + Olmedo actúa como un cuerpo que desde el consenso trabaja en los temas de mayor preocupación para la sociedad salteña, aun cuando la Legislatura se encuentra en descanso por las vacaciones de verano.

Casimiro analiza la coyuntura socio-económica, poniendo énfasis en octubre de 2011 y remarcando que desde su punto de vista, comienza una nueva política en marzo de 2013, que pretende continuar traspasando 2015.

El análisis pormenorizado, con criterios de gestión y los denominados cambios hacia adentro, fueron los que impulsaron al diputado por Cafayate, a plantear una política nueva sobre reforma de presupuesto para el análisis económico y social de los mismos.

A su vez, manifestó que la urgencia de problemáticas como la trata y el narcotráfico, no pueden aguardar ni siquiera un receso. Su cercanía con Jorge Bergoglio, el Papa Francisco I, lo aproxima también a esta vocación servicial que propone el interbloque junto a sus integrantes.

Pero la nueva política no solo trata de trabajar durante las vacaciones. La visión es mucho más amplia y hasta propone corregir las falencias que plantea desde la corrupción: la inseguridad, prostitución infantil, trata de personas y adicciones.

La discusión interna hizo crujir al parlamento, varios diputados dedicados a abocarse a los problemas de Salta durante el receso veraniego, es un carácter excepcional, la creación de una nueva política provincial que desafía a toda los funcionarios en la República Argentina.

Quienes acompañan en el Interbloque analizan profundizar una reforma, interpelando principalmente las actitudes y prestando mayor credibilidad a la sociedad que cada vez menos confía en la clase política.

Generalmente Sebastián Casimiro mantiene la elipsis; tiene una imagen positiva, pero no como una mercancía populista. Y si bien agudiza en todas las cuestiones, principalmente referidas a Cafayate e interior de la provincia, ese silencio no siempre es aprobatorio.

Casimiro aborda además los temas que conciernen a la agenda nacional, porque de esa manera, puede adoptar un atajo hacia el tratamiento, aprobación y reglamentación de leyes y decretos, con mayor celeridad.

Por esta razón también abarca el proyecto de ley de protección a docentes, la modificación de la ley de estupefacientes y la reducción de las retenciones que pagan los productores agrícola ganaderos de la Provincia de Salta.

Además, Casimiro debe preparar una decisión trascendental: mientras la sociedad cafayateña lo promueve como el líder positivo para la conducción de la Intendencia en 2015, su labor parlamentaria tiene coto en 2017.

La nueva política de Casimiro plantea su liderazgo en el parlamento salteño, a través de ideas que los referentes políticos del marco ultra oficialista, logran comprender y aceptar a pesar de que en muchas ocasiones van en contra de sus propios intereses políticos y personales.

De la Redacción de Diario Cafayate