La política de los vallistos tiene su origen en el orden natural

Calixto Mamani, Cachi, pintura óleo cuadro

Opinión – El ideario político de la mayoría de los habitantes del Valle Calchaquí, se basa en el orden natural. Para esa multitud de ascendencia americana y europea, ninguna legislación política puede disminuir la estabilidad y la eficiencia de la ley moral.

La concepción de igualdad, para los de Cafayate y San Carlos, es determinada por su propia naturaleza, se independiza (imaginariamente) del derecho civil y desdeña (teóricamente) a los poderes públicos.

El sustento filosófico de esa multitud, son las creencias, costumbres, normas y valores subjetivas, que a su vez afirma la importancia social de la religión y su influencia en los asuntos públicos.

En el Valle Calchaquí, el Cristo y la Pachamama son la «soberanía superior»: lo que permite determinar el bien y el mal. Y, la política no puede prescindir de sus reglas, sencillamente, porque «ni los gobiernos ni los pueblos lo pueden todo».


El pensamiento demócrata y republicano, de vallistos de ascendencia americana y europea, existe en la moral de sus gobernantes


En realidad, la democracia y la república son imposibles sin su participación. El orden social con armonía de derechos, la supremacía de la ley, la subordinación del egoismo y el respeto a las entidades moderadoras, son su sistema político.

Casualmente, la representación política de su sistema es la circunstancia para evitar la forma arbitraria de la legislación, y el acercamiento al centro de poder, cuyo objetivo es la libertad democrática, se consigue con la equidad de su Estado.

La decisión política del Valle Calchaquí, puede depender de la doctrina social de la Iglesia y del principio de subsidiariedad, y la idea, «mejor municipal que provincial, mejor provincial que nacional», entre libre albedrío y pensamiento moderno.

El diseño de la dignidad de los vallistos, en el orden natural, se adapta políticamente para fomentar la institución de la propiedad privada, el derecho de asociación obrera, la desconsideración del trabajo como simple mercancía y la lucha contra las ideas de odio.

Diario Cafayate