República Marzo 8, 2019

Empleo de lenguaje inclusivo

Natalia Mira. Lenguaje inclusivo argentina

“Por lenguaje inclusivo en cuanto al género se entiende la manera de expresarse oralmente y por escrito sin discriminar a un sexo, género social o identidad de género en particular y sin perpetuar estereotipos de género”, según la definición de la Organización de Naciones Unidas.

Las expresiones del lenguaje inclusivo o lenguaje no sexista se emplean en diversas disciplinas que investigan los supuestos efectos del sexismo y del androcentrismo en el lenguaje, dentro de la filosofía, sociología y comunicación.

El lenguaje es un sistema de comunicación; el sexismo una forma de discriminación basada en el género; y el androcentrismo la práctica de otorgar al varón una posición central.

En el contexto de igualdad, inteligencia y cambio, existen recomendaciones para emplear un lenguaje inclusivo en todo tipo de situación comunicativa.

Para su correcta aplicación, es importante tener en cuenta el tipo de comunicación y su finalidad, el contexto y el público. También, procurar que el mensaje sea claro, fluido y conciso, e intentar utilizar diferentes estrategias combinadas.

El género gramatical, en español, se manifiesta en sustantivos, adjetivos, artículos y pronombres. En los sustantivos y adjetivos existe únicamente el morfema de género masculino y el de género femenino.

El género neutro se ha conservado en unas pocas palabras, como aquello, eso, esto, ello, alguien, algo y lo.

Es importante no confundir el género gramatical con el género sociocultural y sexo biológico.

En español hay distintos mecanismos para marcar el género gramatical y el sexo biológico: terminaciones (chica/-o), oposición de palabras (padre-madre) y el determinante con los sustantivos comunes en cuanto al género (el/la estudiante, esta/este representante).

También hay palabras específicas que tienen un solo género gramatical y designan a todas las personas independientemente del sexo biológico (la víctima/la persona).

Los principales retos del español para una comunicación inclusiva en cuanto al género son la confusión entre el gramatical y el sociocultural y sexo biológico, el nivel de conocimiento de los recursos que ofrece la propia lengua para hacer un uso inclusivos dentro de la norma y las asociaciones peyorativas que han heredado del sexismo social algunos equivalentes femeninos.

Existe un resultado de un proceso social de lucha por la igualdad de los derechos entre la mujer y el varón. En la República Argentina, los adolescentes y jóvenes son una comunidad activa en el compromiso que asumen en causas importantes.

El lenguaje inclusivo no es algo propio de los adolescentes y jóvenes. Los chicos usan palabras como “algunes“, por algunas o algunos, y “diputades“, por diputadas y diputados. Además suman con “les padres y madres“.

Durante una manifestación en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, de la ciudad de Buenos Aires, una estudiante brindó una entrevista completa utilizando lenguaje inclusivo. Natalia Mira, la joven vicepresidente del centro de estudiantes de esa institución, sorprendió al mundo por el uso y aplicación de lenguaje no sexista.

Mira fue observada, criticada y apoyada. Luego, aclaro que “el uso de lenguaje inclusivo no es una modalidad” y que “la lengua es algo vivo”. “Así como se acepta wasapear, ahora se deben sumar nuevos términos, más aun cuando queremos incluir a todos”, explicó.

“A muchos les cuesta explicar la ´e´pero es una discusión super valida que debemos hacer. Hay muchos docentes que ya están utilizando la letra ´e´. Esta modalidad arrancó en Estados Unidos donde una compañera revolucionó el lenguaje”, concluyó Natalia Mira.

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Fuente: Guideline, Language, Gendere. UN 2019.