Sociedad Enero 20, 2018

“Argentina legitima todo lo que pasa en Buenos Aires”

lucrecia martel zama

Diario “El Tribuno” de Salta publicó un artículo, en su edición impresa del jueves 18 de enero, que hace referencia a una frase de la guionista y directora de cine argentina, Lucrecia Martel, quien cuestiona la convivencia entre la República del centro y la periferia.

“Argentina legitima todo lo que pasa en Buenos Aires”, frase de la escritora y cineasta, Martel, de larga data, en una nueva disputa ideológica entre los que pertenecen y los que no, al centro y la periferia, al interior y al puerto.

“Quería dejar fuera a la Iglesia porque en nuestra historia, desde la Independencia, es fácil achacar todos los males al colonizador y no detectar los que no quisimos abolir cuando ya éramos independientes”, dispara sobre el final de su comentado con base en un film.

Zama es una película argentina dramática, escrita y dirigida por Lucrecia Martel. La trama describe a un funcionario americano de la Corona española que espera la decisión de las autoridades para dejar su puesto y a un grupo de soldados que va en busca de un peligroso bandido.

La historia convive con los pueblos originarios de América y de Europa. Entonces Martel planta las diferencias y alude a los tiempos de espera. Cuenta que trabajó con la hija de un chamán guaraní y que ésta interpretó un papel fundamental en la película sin ser actriz profesional.

“Me preguntaban si yo era colombiana; en Latinoamérica es enorme el descalabro de representación de grandes sectores sociales. En la televisión no están presentes los indígenas”, dice Martel, al tiempo que considera que el mundo audiovisual es de clase media y blanco.

“Argentina centralizó la cultura y la economía y legitimó todo lo que pasa en Buenos Aires. Todas las medidas se toman con un desconocimiento enorme de lo que pasa en el resto del país. A cualquier cineasta escritor que viva en su provincia le cuesta acceder a otros circuitos”, describe.

Existe una contradicción. Desde el retorno de los gobiernos democráticos hasta la fecha casi todos los presidentes han sido de sectores lejanos a la Capital Federal de la República Argentina, a excepción de Raúl Alfonsín, Cristina Fernández y Mauricio Macri.

Es entonces el caso de Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Néstor Kirchner y la historia completa  de los gobiernos constitucionalmente elegidos por el pueblo. Se deja afuera aquellos que consiguieron el poder como interventores y por la fuerza.

El 19 de mayo de 1995 Lucrecia Martel estrenó “Rey Muerto”; un cortometraje de ficción, de doce minutos, considerada una pieza fundamental para la formación de una generación renovada de directores que se llamó “Nuevo Cine Argentino”.

Es una “historia de resistencia anti machista” que “causó tal impresión que muchos no le daban crédito”.  Es importante aclarar que hasta los feministas de género masculino de ésta era encuentran dificultad para inmiscuirse en las filas de las mujeres.

“Soy Argentino pero no nací en Buenos Aires”, decía Antonio Di Benedetto, el escritor de la novela “Zama”, mendocino exiliado en Madrid durante la dictadura militar. Lucrecia Martel se hizo responsable de llevar la historia a la pantalla grande.

Las idas y vueltas entre “Zama” y el mundo americano y europeo tienen sustento. Las órdenes llegan desde lejos. Sin embargo las cámaras de diputados y senadores están integradas por mujeres y hombres de toda la República.

Un importante y afamado político salteño dijo haber sido testigo de cómo “los muchachos de la capital se fagocitaban al ex presidente Carlos Saúl Menem”, en clara referencia al ex jefe de estado de la Nación.

Los ex presidentes no tuvieron más o menos inconvenientes que los que alcanzan a su lugar de origen. La proporción del éxito de una República Democrática se basa en el juramento de un Nación Federal.