Economía Octubre 1, 2014

Argentina, bodegas y sindicatos en 5 minutos

La República Argentina atraviesa una de las peores crisis socio económicas de los últimos cincuenta años. En la última década los sectores más favorecidos, en términos económicos reales, han sido los asalariados y sindicalistas. Y los más castigados: el empresariado y los inversionistas extranjeros. La crisis plantea futuras quiebras de las compañías vitivinícolas cafayateñas, aun teniendo en cuenta que son las mejores pagadoras del sector, por encima de San Juan y Mendoza.

Las bodegas cafayateñas son la principal fuente de empleo, producción y desarrollo. A su vez, tributan 8/10 del producto final más salarios, impuestos y tasas y obtienen un retorno de 2/10. Es decir que por cada diez pesos que producen, ocho se destinan a las obligaciones y sueldos y dos se les reintegran a los empresarios vitivinícolas. De tal deducción se desprende 35 por ciento neto para el Empresario y el 65 restante para reinversión en una campaña de 365 días.

Los sindicatos absorben entre un 2 y un 5 por ciento mensual del salario del empleado vitivinícola en concepto de afiliación. Durante la década que ocupa el último gobierno se crearon 3 mil nuevos sindicatos. En el caso del personal de viña y bodega, el aumento salarial fue de 600% en los últimos años, partiendo de un atraso. Un obrero de bodega gana  $ 5 mil y un analista junior (que está fuera de convenio) $ 7mil en adelante.

Ante la ola de despidos, por  falta de políticas económicas equitativas por parte del Gobierno, las compañías comienzan a restringir la producción por falta de sostenimiento entre devaluación e inflación permanentes. Las indemnizaciones para los cesanteados se calculan en un aproximado de 1 sueldo por cada año trabajado. Es decir que un viñatero que prestó servicios durante 10 años, con un salario de 5 mil pesos; cobrará: 50 mil y un plus de 10 mil entre otros ítems.

De la Redacción de diariocafayate.com