Sociedad Septiembre 15, 2016

El Obispo de Cafayate razonó junto a los fieles al Señor y la Virgen del Milagro

Cafayate Obispo José Demetrio Jiménez Señor y Virgen del Milagro

Durante la celebración de la Santa Misa, con motivo de conmemorarse la solemnidad del Señor y la Virgen del Milagro, el Obispo Prelado de Cafayate, José Demetrio Jiménez Sánchez Mariscal, dialogó sobre los temas puntuales que aquejan a la sociedad cafayateña.

Como sucesor directo de los doce apóstoles, el prelado Jiménez platicó sobre el valor de la patria, la especulación económica, la explotación laboral y la falta de viviendas, en la tierra donde siempre sale el sol, en clara referencia a Cafayate.

Pidió a los cristianos redoblar los esfuerzos para construir una casa común que considere una economía social que permita a las personas vivir dignamente, trabajando juntos, ante la difícil situación que atraviesa el mundo.

El Obispo de Cafayate enunció una homilía en la que expresó sus ideas con un leguaje racional, para acercar sus propuestas con el fin de enriquecer el pensamiento libre, hacia aquellos que buscan la verdad en Cristo.

La falta de tierras para vivienda, fruto de la especulación financiera, trazó en la homilía del prelado Jiménez, una franca evidencia de las prioridades que se deben establecer para las familias que viven en y por Cafayate.

Entonces, pidió el compromiso de quienes tienen a su alcance la responsabilidad de decidir, tomar el camino de la misericordia, para crecer en justicia y equidad y no olvidar el rostro de los pobres, de los niños, de los jóvenes y los ancianos.

El obispo se acercó a la idea de la complejidad con la que las personas afrontan su vida y como ésta genera situaciones problemáticas en todos los ámbitos, alguna de ellas realmente difíciles de resolver, pero fáciles de constatar.

Con absoluta simplicidad, el prelado apuntó a continuar confiando en que Dios es quien se hace cargo de nosotros y que es Él quien habita, principalmente, entre las personas más humildes y sencillas, para el bien de todos.

Hizo referencia a los jóvenes que se encuentran envueltos en la problemática de las adicciones y a las familias que luchan contra el flagelo que afecta a sus hijos, destruyendo su destino, su futuro y sus proyectos individuales y colectivos.

El Obispo reconoció a quienes participaron de la solemnidad del Señor y la Virgen del Milagro, especialmente a los pueblos que integran la Prelatura junto a los sacerdotes diocesanos y seminaristas.

Las palabras del Monseñor José Demetrio Jiménez Sánchez Mariscal, hicieron eco en los medios de comunicación, al punto en que varias publicaciones se relacionaron, principalmente entre los peregrinos, con la homilía del religioso.

De la Redacción de Diario Cafayate