Cultura Abril 11, 2018

Otoño, algunas observaciones y recomendaciones

Otoño

El tiempo otoñal va llegando. Los días empiezan a acortarse dando lugar a noches más prolongadas, a un clima más fresco, más seco y a más presencia de nuestro amigo viento.

La Tierra, la Tierra Viva, reconocida y valorada en diversas culturas como Pachamama, Gaia, Gea, etc., nos invita y acompaña en estos tiempos a soltar. Soltar todo aquello que ya no necesitamos para nuestra evolución. Nos pensamos y sentimos, nos concebimos separados de la Tierra y sus ritmos, más todo lo que acontece en ella resuena en nosotros con gran fuerza, nos demos cuenta o no.

El 21 de Marzo celebramos el equinoccio de otoño. Hay dos días en el año en que el día y la noche tienen la misma duración, estos son los equinoccios de otoño y primavera, 21 de Marzo y 21 de Septiembre respectivamente. Esto quiere decir que luz y oscuridad se equilibran para estos tiempos. Las estaciones que se suceden en nuestro año son ritmos que danzan entre la Tierra, el Sol y los planetas. Y nuestra corporalidad, nuestro ánimo y nuestras fuerzas se relacionan con ellos. No estamos separados.

Será preciso entonces afinarnos a los tiempos de otoño. ¿Cómo?

El otoño, conocido en Ayurveda con el nombre de Sárad, es una época crucial en la que  es necesario preparar a nuestro organismo de cara al invierno. Es justo ahora el tiempo en el que debemos cuidar y mimar nuestro cuerpo, especialmente para que en el invierno nos encontremos fuertes, con unas defensas elevadas y podamos evitar en la medida de lo posible las gripes, infecciones y demás afecciones típicas del invierno.

Con la llegada del otoño lo que nos vamos a encontrar es con un aumento del dosha Vata (frío y sequedad) y es este dosha el que tenemos que intentar controlar y que no se nos agrave. Vata comprende los elementos de aire y de éter, es el principio del movimiento, es la inestabilidad, el frío, la sequedad, la destrucción, expansión… Todas estas características son propias de la estación otoñal. Con la llegada del frío, los vientos, la inestabilidad del clima, con días de calor y otros más frescos…

Es muy importante controlar el dosha Vata de nuestro cuerpo, ya que a partir de él es cuando se podrían empezar a empeorar los otros dos: Pitta y Kapha. Comenzando así  con estados febriles e inflamaciones característicos de Pitta o con infecciones o mucosidades propias del dosha Kapha.

Algunos consejos:

Es fundamental tomar  alimentos que sean  calientes y fáciles de digerir como sopas y cremas de verduras elaboradas con alimentos nutritivos y que contengan el elemento tierra ya que Vata  necesita enraizarse. Alimentos tierra son por ejemplo la zanahoria, la calabaza, las berenjenas, las cebollas, el puerro, la remolacha, los pepinos… Como frutas son muy beneficiosas  también la banana y la palta.

Es recomendable evitar el consumo de bebidas frías  y aumentar en lo posible las bebidas calientes como infusiones. Condimentar  nuestras comidas con especias que ayuden a aumentar el fuego digestivo como pueden ser el jengibre, la canela o el cardamomo.  También habrá que evitar las comidas frías y crudas como los jugos, las ensaladas y las verduras como el brócoli o coliflor.

Todos los estimulantes como café, alcohol, tabaco y bebidas excitantes… desequilibran Vata, así como también el azúcar.

El otoño es la puerta a una época de recogimiento, resulta bueno aumentar nuestros paseos por la naturaleza, los momentos de meditación e incorporar algún tipo de yoga suave a nuestra rutina.

Un baño caliente o una ducha prolongada y caliente por la mañana, también ayudarán a equilibrar este dosha. Recordemos Vata es frío, por lo tanto para equilibrarse necesita calor.

También, una de las mejores maneras de equilibrar el dosha Vata es mediante el masaje, con aceites esenciales.

“Escuchemos a nuestro cuerpo, aprendamos a reconocer los numerosos mensajes que nos envía, él sabe mantenernos sanos, la prevención es la mejor herramienta para nuestro cuerpo. Re-aprendamos a vivir en armonía”.

Namasté,
Con Amor,
Prof. Ana Julia Sartor