República Diciembre 31, 2016

El Papa pidió incluir a los jóvenes con trabajo digno

Papa Francisco mensaje de año nuevo 2017

Fue luego de presidir en el último día del año la celebración de las primeras vísperas de la solemnidad de Santa María Madre de Dios y el tedeum en la basílica de San Pedro, donde el Papa Francisco I pidió incluir a los jóvenes “con trabajo digno, libre, creativo, participativo y solidario”.

El pontífice hizo un balance en las vísperas del año nuevo que iniciaron con el himno Ave Marís Stella, entonado por el coro de la Capilla Sixtina, y continuó con fragmentos en latín e italiano, con los salmos, antífonas, el Magnificat, y concluyó con el Pater Noster.

Según Francisco I, esa última parte “resume todo el evangelio de Cristo”. Es por eso que en la homilía afirmó que la sociedad está en deuda con los jóvenes y se lamentó de que se haya “creado una cultura que la idolatra y la condena a no tener espacios de real inserción.

“No nos privemos de la fuerza de sus manos, de sus mentes, de su capacidad de profetizar los sueños de sus mayores. Si queremos apuntar a un futuro que sea digno para ellos, podremos lograrlo sólo apostando por una verdadera inclusión”, recalcó

El Obispo de Roma advirtió que “lentamente los hemos ido marginando de la vida pública obligándolos a emigrar o mendigar por empleos que no existen o no les permiten proyectarse hacia un mañana”.

“Hemos privilegiado la especulación en lugar de trabajos dignos y genuinos que les permitan ser protagonistas activos en la vida de nuestra sociedad. Les exigimos que sean fermento de futuro, pero los condenamos a golpear puertas que están cerradas”, añadió.

El Papa Francisco I pidió ayudar a los “jóvenes a recuperar en su tierra, en su patria, horizontes concretos de un futuro por construir” y aseveró que es fundamental “estimularlos a que sean capaces de soñar y luchas por sus sueños”.

El Santo Padre reclamó rechazar los método centrados “en el privilegio, en las concesiones” y en “los amiguismos”, y pidió a la sociedad que apuesta por una “lógica del encuentro, de la cercanía y la proximidad”.

“No podemos permitirnos ser ingenuos. Sabemos que desde varios lados somos tentados para vivir esta lógica de privilegio que nos aparta-apartando, que nos excluye-excluyendo, que nos encierra-encerrando los sueños y la vida de tantos hermanos nuestros”, aseguró.

Una vez finalizada la celebración el Papa rezó ante el pesebre de la Plaza San Pedro, donde adoró al Niño en el pesebre, oró en silencio, dio gracias por los signos de generosidad divina  y saludó a los files que lo acompañaron.

Durante la oración, Francisco se acercó a los restos de la cruz de una de las iglesias de Amatrice, destruida durante el terremoto que afectó a localidades del centro de Italia y que fueron integradas al junto al pesebre.

También se acercó a la barca ubicada en memoria de los migrantes y refugiados que dejaron su vida en las aguas del Mar Mediterráneo en su intento por alcanzar las costas europeas, escapando de la miseria de la guerra.

De la Redacción de Diario Cafayate