Política Julio 12, 2016

Pista sobre las 32 has

Pernod Ricard Municipalidad de Cafayate

La puja por la recuperación de los terrenos cedidos, por la firma Arnaldo Etchart S.A., a la Municipalidad de Cafayate en 1973, abren un nuevo interrogante, y sobre este el inicio de un pista que comienza a cerrar una investigación periodística.

La persecución política al actual intendente y concejales municipales, descubrieron un fructífero interrogante. ¿Qué pasó durante los cuarenta y tres años, desde efectuada la donación hasta la actualidad, en el ámbito político, empresarial y su coaccionar?

Queda claro que la donación por parte de la firma Arnaldo Etchart S.A. a la Municipalidad de Cafayate, para la construcción de una pista de aterrizaje, persiguió siempre fines prominentes que la auténtica familia Etchart Ulibarri entendió para su pueblo.

Entonces, en 1973 había un poder de turno en los gobiernos de Municipio, Provincia y Nación, que tomaron y rindieron debidas cuentas de lo acaecido, por y ejercicio y obligación de legislaciones complementarias.

Algunos recuerdan, el posible conflicto bélico entre Chile y Argentina, casi una década después de efectuada la donación.Una pista de aterrizaje que serviría para abastecer a las tropas argentinas y trasladar en caso de que fuese necesarios a las mismas a eventuales batallas.

Entre 1973 y 2016 pasaron varias decenas de funcionarios. Pero el conflicto por las tierras tiene registro a partir de mediados de 1980. Sin embargo, ningún Poder Ejecutivo y legislativo, coincidente al mandato del actual intendente, intervino en el asunto o dio curso a negociaciones.

Es decir, que dentro de la inacción o negligencia por parte de funcionarios públicos de Cafayate, la investigación de esa nómina se puede retrotraer hasta 1973 como pie de inicio, 1983 y 1993 como segmentos y 2003 y 2013 como pie de cierre, hasta llegar a 2016.

El capital político con el que cuenta Cafayate describe en la crónica inversa, records de crecimiento en las áreas de educación, salud, seguridad y empleo, en cuanto a gestiones municipales, provinciales y nacionales.

Cafayate goza actualmente de representatividad a través de tres legisladores; uno nacional y dos provinciales. También, un jefe comunal y siete concejales departamentales. Todos están abocados a la tarea de la recuperación de las 32 hectáreas que el municipio reclama a una empresa privada.

En cuanto a la lectura ligera de los aspectos legales, en el denominado caso de las 32 hectáreas, las mismas le pertenecen a Cafayate, siempre y cuando, cumpla con el cargo, este inamovible, para los que fueron cedidas: La construcción de una pista de aterrizaje y su explotación.

En la misma lectura, el abandono del cargo, siempre inamovible, indica en su cláusula de retorno, que las mismas volverán al poseedor. Es decir, al dueño de las tierras que comprendieron ese catastro registrado bajo expediente.

Rápidamente la legalidad demuestra que las tierras pertenecen actualmente a la firma Pernod Ricard S.A. porque estas fueron vendidas junto con la totalidad de su paquete accionario por la firma Arnaldo Etchart S.A.

La empresa productora de bebidas manifestó su intención de ceder tierras en beneficio de Cafayate, aunque en otra zona y a unos setecientos metros de la actual. Esto se debe a que la firma Pernod Ricard sembró con viñas parte de los terrenos de la abandonada pista de aterrizaje.

Sin manifestar derecho, ya que el caso nunca tomo curso en el Poder Judicial, durante los cuarenta y tres años, desde su donación, se interpretó que la firma irrumpió en tierras fiscales y entonces se entabló una negociación con la posibilidad de evitar la judicialización del caso.

El concejal de la UCR (Unión Cívica Radical), Rodrigo Chocobar, se opone rotundamente a cualquier tipo de canje y exige la devolución total de las tierras que se aproximan a una superficie de 32 hectáreas.

Chocobar es una de las piezas importantes en el rompecabezas para seguir el caso desde la formalidad, teniendo en cuenta que dirigentes vecinales, como Néstor “El Gallo” Gómez, han emprendido su reclamo de forma independiente.

La injerencia de Gómez en el caso sólo se centra en la fuerza que acompaña un movimiento social y el aporte de investigación que pudiera cursar en el Poder Judicial, aunque sin más alcance que la cooperación ciudadana.

El concejal de Salta Nos Une, Guillermo Pastrana, aclaró que la posición del Poder Ejecutivo y del Legislativo de Cafayate, es la de evitar un litigio. “Cafayate tiene serias posibilidades de perderlo todo, aunque también de ganarlo, pero es un riesgo enorme”, advirtió el presidente del Concejo.

Pastrana pidió a la sociedad analizar con equilibrio la posibilidad de firmar un preacuerdo con la firma Pernod Ricard, entendiendo que enfrentarse al equipo de legal y técnica de una de las empresas más poderosas del mundo, es un tanto riesgoso para el aparato municipal.

Encontrando nuevamente el interrogante que puede cerrar una de las investigaciones periodísticas de Diario Cafayate; ¿Qué pasó durante los cuarenta y tres años, desde efectuada la donación hasta la actualidad, en el ámbito político, empresarial y su coaccionar?

Existe una lista que completan ex intendentes, ex concejales, ex diputados y ex senadores, que en casos puntuales, firmaron convenios con esta empresa, y que por alguna razón nunca iniciaron negociaciones para la recuperación total o parcial de las tierras de Cafayate.

De la Redacción de Diario Cafayate