Economía Marzo 23, 2016

La secretaria de finanzas de Cafayate va por mayores niveles de recaudación

recaudación de impuestos

Tras la asunción de Emilia Camacho al frente del organismo que concentra las finanzas de la Municipalidad de Cafayate, el diseño de nuevas políticas económicas orienta a incrementar los niveles de recaudación.

Los valores fiscales de las propiedades, por los que se deducen los aportes a través del pago de tasas e impuestos, fijan valores en edificaciones por sumas aproximadas a los $6 mil, mientras su valor comercial puede ascender hasta $300 mil.

La falta de actualización es un pedido que la propia responsable de la secretaría de finanzas de la municipalidad, Emilia Camacho, exige a las autoridades de la provincia de Salta, responsables de la Dirección General de Rentas.

La modificación de la ley de catastro general y único de la provincia de Salta sufrió varias modificaciones en los últimos cinco años, sin embargo, la resolución general aun no fue aplicada si quiera en las nuevas edificaciones.

Estas acciones impiden que las arcas del municipio puedan enriquecerse y orientarse hacia una mayor autonomía económica financiera, que en la actualidad la mantiene siempre sujeta a las decisiones del ministerio de economía de la provincia.

La estrategia de recaudación de los últimos cuatro años ha alcanzado un incremento del 300%, aproximadamente. Las percepciones más firmes se concentran en actividades varias y las más volubles en las tasas generales.

Lo cierto es que la relación de los contribuyentes se separa, entre todas las obligaciones, en una proporción 60-40, siempre en términos porcentuales. Por ende, la aplicación de una correcta política económica aguarda  un crecimiento del 600% para los próximos tres años y medio.

La municipalidad de Cafayate ha logrado desendeudarse técnicamente, aunque en la práctica aún se encuentre negociando con acreedores. Lo cierto es que tanto con sus bienes patrimoniales, como con la denominada caja chica, el municipio puede afrontar todas sus deudas.

La estrategia de resguardar la economía, frente a un cambio de gobierno, y la posibilidad de renegociar partidas presupuestarias, coparticipación y asignación de recursos, inmoviliza las decisiones a futuro, al menos hasta mitad de año.

Las actividades primarias, industrias, turismo y servicios, siempre desde el sector privado, aguardan la reconfiguración económica tras el cambio de autoridades en Nación y las negociaciones con la Provincia.

El destino de la inflación y el tipo de cambio, definirán hacia la segunda mitad del año, el sentido de las inversiones. Si la política de estado garantiza el desarrollo industrial, entonces la economía se recalentará y abrirá un nuevo flujo que debería volcarse al comercio.

Caso contrario, los ingresos podrían concentrarse en sedentarios generadores de intereses a través de los mercados bursátiles y las operaciones bancarias, y enfriar rápidamente la economía afectando severamente al comercio y la generación de empleo.

Cafayate está abierta al crecimiento colectivo, aunque deberá bregar por la disminución de las presiones que ejerce la concentración en provincia, ya que el porcentaje de retorno y la recaudación interna se desintegran rápidamente.

De la Redacción de Diario Cafayate