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Salta apuesta al derecho para resolver el conflicto docente

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Paro docente, violencia, Salta

La Procuración General ordenó una mediación para «acercar y facilitar el diálogo» entre la docencia y el gobierno de Salta, valiéndose de la «solución de conflictos» que establece el Código Procesal Penal de la Provincia.

Ese Código fija que «los representantes del Ministerio Público Fiscal procurarán resolver el conflicto, dando preferencia a la solución que mejor se adecue al restablecimiento de la armonía entre sus protagonistas y la paz social».

En el caso del conflicto entre la docencia y el gobierno de Salta, la convocatoria es a una mediación, como instrumento para la instalación de un clima de paz social.

La decisión del procurador general de la provincia, es acertada porque les da a la docencia y el gobierno la responsabilidad de dirimir su conflicto, buscando evitar otro: el de la utilización de la violencia como método.

La comunidad debe saber que la no violencia es un estilo de política para la paz

La no violencia, practicada con coherencia y decisión produce resultados admirables, y no debe ser entendida como desinterés, pasividad y rendición. Encima, porque el uso de la fuerza para disciplinar a las personas es contrario a la educación y la seguridad.

Con respecto a ello, es muy importante entender que, la docencia y la policía de Salta propiciando un enfrentamiento en el Centro Cívico Grand Bourg, es la normalización de la violencia.

En realidad, la violencia nunca es normal. Y, para comprender la visión del Siglo XXI es preciso considerar que el derecho a la libertad individual prevalece por encima de las libertades de la comunidad, y que las relaciones entre personas se limitan al intercambio de bienes y servicios, lo que conlleva a la soledad que genera la sensación de angustia que caracteriza el estado de ánimo de las personas, actualmente.

En conclusión, y frente a un extenuante pero beneficioso proceso de deconstrucción de identidades, la comunidad debe asimilar que «no es normal reventarse a trompadas, a riesgo de perder la vida, para resolver una discusión salarial», por más que la historia de la humanidad haya encontrado en la violencia un método para resolver conflictos.