Historia del agua en San Carlos: consecuencia de la crisis menemista en la actualidad

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San Carlos (Salta) – La problemática del acceso al agua potable, de las localidades de San Carlos y el Barrial, data de la década de 1990. Se trata de una dificultad que tiene su origen en un desastre natural, las privatizaciones menemistas y la falta de inversión del gobierno provincial: agua contaminada con arsénico y boro que impide el uso del servicio de red.

Hasta mediados de los ´90, el agua para bebida que se distribuía en San Carlos y El Barrial, provenía de un acueducto ubicado en el paraje San Lucas que fue averiado por un aluvión e inhabilitado por la administradora de servicios.

Por ese desastre natural y ante la posibilidad de una crisis sanitaria por falta de suministro, una empresa recientemente privatizada había decidido utilizar un pozo de agua cuya concentración de metaloides tiene un potencial efecto tóxico en la salud de los humanos y la flora y fauna local. (según parámetros de la OMS| ver: Para la OMS el agua de San Carlos podría ser tóxica:

Finalmente, la ex compañía estatal, cuyos trabajadores habían sido despedidos como consecuencia del negociado neoliberal de los ´90, perdería el acueducto, el dique de riego y la planta potabilizadora que existía hasta antes del desastre natural.


Hace 24 años que la empresa distribuye agua contaminada con arsénico y boro


Casi una década y media después, un equipo de ingenieros del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), analizó la posible relación entre el deficiente crecimiento vegetativo y pobre cantidad de frutos y la presencia de boro detectada en el agua.

El informe del INTA, sumado al de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, avaló la presencia de boro en las aguas y desaconsejó su uso para bebida y regadío.

Tras conocerse la presencia de este metaloide en el agua, un grupo de vecinos autoconvocados radicó una denuncia ante el Ente Regulador de los Servicios Públicos, y este multó a la empresa y la intimó a rehabilitar el servicio de agua con la proveniente del acueducto del paraje San Lucas.

Esa empresa, se excusó afirmando que no poseía fondos para recuperar el acueducto, el dique y la planta potabilizadora, y resolvió dejar de cobrar por el servicio de agua de red sugiriendo a los vecinos utilizar ese dinero para comprar agua para tomar.

Diario Cafayate