Sociedad Julio 13, 2018

Prudencia gobernantes

Obispo de Cafayate Jose Demetrio Jimenez

El obispo prelado de Cafayate, José Demetrio Jiménez, pidió prudencia a los gobernantes y se comprometió a luchar contra el “sucio negocio de la droga”. Fue durante el tedeum, por la conmemoración del 9 de Julio, día de la independencia argentina.

“Invocamos, Señor, la prudencia de los gobernantes, la rectitud, la sensatez, la mesura, la generosidad. Necesitamos que nuestras autoridades trabajen, no para las próximas elecciones, sino para las nuevas generaciones”, sostuvo el obispo de Cafayate.

El monseñor pidió a las autoridades que gestiones y administren los fondos públicos con justicia y que los presupuestos concuerden con los costes reales.

“Que nadie se aproveche, de lo que es de todos, para lucrar económica, política o socialmente”, aseveró la autoridad eclesiástica.

El padre Jiménez, manifestó su desencanto por el modo en cómo se están gestionando parte de los recursos públicos. “Lo digo con respeto, sin bronca, si con tristeza”, aclaró.

“Por ejemplo, en la pavimentación de las calles de nuestra ciudad, con materiales que se deterioran rápidamente. No conozco los costos, pero lo que no está bien hecho, siempre es caro”, analizó el obispo.

“Tampoco nos explicamos la demora en la entrega de los terrenos para las viviendas, al Noroeste del actual barrio San Francisco: quinientos veinte lotes”, agregó.

El obispo de Cafayate advirtió que la especulación está jugando con la precariedad y que es injusto para quienes viven en el desamparo de no tener vivienda.

A su vez, reclamó por el tratamiento legislativo y judicial de las hectáreas que se disputan el gobierno municipal y la empresa privada, en terrenos que fueron donados al estado, y la construcción de un edificio para la escuela especial, al gobierno provincial.

“Esta escuela desarrolla sus actividades, desde 1995, en una parte del Colegio de María, a cargo de la Prelatura. Nos preocupa que esta obra se demore y no se dé a conocer la forma en que debería concretarse”, requirió el obispo.

Por último, el monseñor José Demetrio Jiménez, profundizó sobre el consumo y venta de estupefacientes en Cafayate y aseguró que se compromete, como Iglesia, a “sacarle al sucio negocio de la droga el mayor número de clientes” que esté a su alcance.